12/4/13

Tour de France








Agradecimientos: al apoyo involuntario de los chicos, Francia, Robert Capa, Kraftwerk, el pixel y Google. Sin ustedes, nada de esto hubiera sido posible. 

11/4/13

Saguenay



El combate duró aproximadamente una semana,
quizás dos sin tomar consecuencias severas sobre ello.

Entre la furia propia y el anhelo de sangre de los enemigos -mucho más numerosos-,
destinaba para mi interior todo el café posible contaminado de cigarro
para vislumbrar la mejor estrategia posible.
Que los aliados nunca se quebraran.

Dominar un lago con una flota imponente
o destrozar los puertos con artillería pesada pero efectiva.
Caballerías y soldados a pie embestiendo la furia de los imperios
de colonias mal construidas y con el sólo propósito de mantenerme en pie
con mis aliados suplicando claudicar el combate.

Una buena ciudad amurallada.
Un ejército en sus afueras provisto de variedad y cantidad hombres
resguardando zonas críticas.
Una buena economía de colonos productores
y una fábrica productora de madera.

El efecto devastador es instantáneo.
Los cigarrillos se consumen más pronto que el café tibio.
Mi conquistador ruso proclamado victorioso entre caídas y levantamientos
con los mejores puestos comerciales, las mejores aldeas indígenas.

Salir a la calle es difícil cuando todo tu imperio no puede terminar una batalla
y esa batalla se llama Saguenay.

Vos sos tan cobarde como tu conquistador,
impedido para salir a esas tierras que llevan siglos de sangre y muerte.

Ellas necesitan de un caballero pacificador
pleno de energía, vital
y con la mente clara y precisa.
El corazón dispuesto a amar y cuidar.

Saguenay, una pausa al planteo sobre la vida
entre los ruidos de destacamentos
y civilizaciones desmoronándose trágicamente.

Hacia el mundo paralelo, el más real de los visibles,
el campo de batalla más infranqueable a atravesar.

22/3/13

Todo silencio




Querida Liliana

A propósito de todo silencio

que en otro sentido también es todo ceguera:  

Alguna luz ilumina metálicamente

las páginas de vidrio de presentes y futuros libros.

Libros inciertos,

sin el aliento de los folios al hojearse,
sin la caricia simbólica del cuño de plomo en la retina,
letras ausentes de todo reposo en las pupilas.

Sepultada la muerte,

Desfallecen el juego, el tiempo y la memoria;
y la catódica luz se extiende hasta la ceguera.

Sólo los dioses saben si alguna forma se ordenará tras ella.


Desde hace tiempo vengo hablando de la peste.

Rodeados de una mirada ausente,
registramos el horror como un fenómeno de información efímera
y el consuelo se acerca con el olvido en la imagen siguiente.

No hay detención.

El horror no es real,
sólo imagen y no sucede.
El horror no tiene tiempo.
Ya fue.

Es descartable,

lamentablemente los protagonistas de ese horror somos nosotros mismos
y nos corresponden los mismos atributos de intemporalidad y
descartabilidad.

Hemos perdido el cuerpo,

extrañamente en el mismo momento en que todo
es imagen del cuerpo.

Este malestar, esta angustia, hace que

a veces toda expresión no sea más que un epitafio,
un hecho arqueológico
que en tiempo presente pretenda un registro de esperanza.

Texto de Fernando Fazzolari dedicado a Liliana Maresca. El mismo fue prólogo de su muestra "Todo silencio".

8/3/13

Embryophyta



Ahora no me acuerdo de casi nada.
Es difícil retener algo pero sucedió algunos meses atrás,
días después de aquella explosión, durante un amanecer.

Algunos se llenaron de aspereza,
otros optaron por la indiferencia, como si realmente hubiera opciones.
Eso los consumió.

Fueron muriendo.
Lentamente lo hicieron; en silencio.
Dejaron una estela tenue de aquello que habían sido.
Finalmente se esfumaron por completo.
Todos muertos.

Algunos, los sobrevivientes, tratamos de recordar detalles.
Organizamos nuestras memorias, intentamos esbozar alguna trama convincente,
hilamos anécdotas desgarrando –dragando- lagunas mentales.
Rumores, frases, apuntes confusos, registros de poco valor.
Todo nos sirve hasta que nos agotamos y nos rendimos.
Dejamos de hablar del tema y asumimos que todo fue superado.

Es imposible.
Lo mismo sucede cuando intentás tercamente recordar un sueño borroso.
Se diluye aún más, queda sólo la sensación de lo que generó y sólo eso.

Pasó con mi planta también.
Atestiguó aquel resplandor que brotó del cielo y ahí cambió.
Sus raíces se rebelaron contra la domesticidad de la maceta,
atravesó en dos noches la dura base de barro cocido
extendiéndose hacia los pies de mi cama,
anudándose a ellos como lianas.

Su epidermis suda durante toda la noche; siento el sonido que emite.
A partir de ahí trato de hundirme por completo contra la almohada
hacia el costado más lejano de sus raíces.
Con el inicio de sus ruidos no puedo evitar recordar el suceso,
intento reconstruirlo todo. 

Es lo único que puedo hacer hasta quedarme dormido.

Recordar no puedo, como ya dije.
Sí puedo asegurar que ciertas veces tengo miedo.
Mucho miedo.

Al incierto producto del misterio;
la oscuridad repleta de sudor y olor a savia;
la vida, que comienza recién al despertar;
la negación del recuerdo y la pérdida de la lucidez.

Pocas veces temo por mi muerte, o la de los otros -los sobrevivientes-.
Ese es el único punto que recuerdo después del incidente:
apenas una fracción de segundo después de ese amanecer dejó de preocuparme morir.

25/1/13

El certificado de defunción del líquido





En aquel futuro, cuando dejes de soñar con agua,
abandones por completo tus inundaciones y pesadillas líquidas,
se extenderán por toda la Tierra enormes planicies desérticas y áridas. 
Estériles como corazón de guerrero convaleciente.

Emergerán gigantescos mega hoteles mil estrellas,
casinos poblados por luces convulsionantes,
música random de algún Dj set preparado décadas atrás para tal propósito.

La totalidad del planeta será Las Vegas.

Estaremos perdidos en el tiempo,
el lugar será infinita y pesadamente igual.

No habrá diferencia entre noche y día.
Las yararás controlarán las rutas.
La única clase obrera será el croupier.
La divisa que regirá al mundo será una ficha de plástico blanca.

22/1/13

Cumpleaños



Es cierto. Los años no vienen solos. 

Te los trae un individuo bastante desagradable:
ojos de Critter, 
dientes desubicados -en caso de que los encuentres-,
carne podrida, rasgada como si fuera cartón,
una boca grande llena de agravios de toda índole,
su cuerpo totalmente cubierto por una sustancia viscosa, todo indica que tóxica.
Lleva una bolsa gigante vacía para robarte todos los regalos. 

7/1/13

SPAM : CONCURSO VERANO 2013



JAN ESTA REGALERO

POR ESO, PARA LOS 10 PRIMEROS LECTORES QUE MANDEN TROPIHOT AL 2020 RECIBIRAN UN FABULOSO RESPIRADOR ARTIFICIAL EQUIPADO CON LA MEJOR TECNOLOGIA EN EL RUBRO + 1 REMERA ESTAMPADA CON EL LOGO DE LA FOTOGRAFIA.

NO TE LO PIERDAS.
APURATE QUE SE ACABA.

4/1/13

))<>((





















Parte del guión de "Me you and everyone we know":


I'll poop in your butt hole...
       
and then you will poop it back...


into my butt...



and we will keep doing it"—

        
- Back—


- Back—


- And forth—


- And forth—


With the same poop.

Same poop.


Forever.