lunes, 18 de septiembre de 2006

Gutiérrez

La luz intermitente de las luciérnagas cubriendo el vasto parque, el pino majestuoso
acaparando toda la oscuridad de la noche temprana con su obesidad botánica, luego los sapos nadando por doquier entre el rocío del pasto.
Las ligustrinas cuales murallas y la lentitud de la jauría que vela por los hombres en las calles de tierra que vuelven de su trabajo.
Más lejos, el pueblo de dos calles, con la modestia en cada puerta y el almacén, espina dorsal de los aldeanos. Luego algunos focos de luz y el vértigo del cielo cayendo sobre los campos con propietarios anónimos. En la mitad del camino entre el pueblo y las quintas más grandes, el arroyo, custodiado por la sombra del bosque de dos metros de espesor. El arco pintoresco olvidado en la ruta y así todo. Sin olvidar las cabalgatas llenas de vitalidad, los molinos y los campos de maíz hasta el horizonte, y un poco más.

viernes, 15 de septiembre de 2006

Deseos

Quiero una comida sustanciosa libre de agentes contaminantes, una camisa bien fresca de mangas cortas, una sanación total (lleve el tiempo que lleve) y un sabueso obediente que no quiera masticarme la cara cuando me acerco para darle un beso.

En realidad, hay un par de puntos más que considero sumamente importantes pero que no quiero poner en evidencia en este lugar. Me limito a ser un tipo mesurado dentro de lo posible, y basta.

jueves, 14 de septiembre de 2006

Mi chica senos de maíz

Espero. 7 am y la estación semidesierta, árida en todo su espesor hasta sus confines.
El cubículo contiguo al mío tiene como huéspedes dos seres estrambóticos, de dimensiones pequeñas y el uno está atado al otro por los pies.
Donde estoy, me acompañan dos mellizas morenas que no hablan, simplemente derriten sus dedos en un papiro recreando ideogramas dinámicos, ilegibles.

. t e h a s p e r d i d o .

Recuerdo - ya que sólo puedo remitirme al pasado en esta ocasión, única posibilidad de benevolencia - tus ojos aceitunas, frescos, brillantes y masticables, tu mano de tubérculos rancios corriendo sensualmente tus cabellos de espigas, que se hundían en tus labios remolacha.

Mi gran descubrimiento, tus senos de maíz, yacen en el altar de mi mente junto a las vivencias sacras que me ascienden a un espacio celestial privado de dolor. Sí, fue en esa noche donde estábamos arrojados en el patio del convento, cubiertos de la tierra áspera que secaba los infortunios de los monjes - u ocultaba sus desdichadas noches pecaminosas. Allí se desprendió accidentalmente el tercer botón de tu camisola de encajes de abuela y tus senos emergieron con fulgor para mi oh asombro.

. h a b r á n s i d o m i s m a n o s i m p u l s i v a s l a s q u e t e a h u y e n t a r o n .

Hoy 5 de Junio, mi torrente de amor ya no se sostiene en su cauce como debería. Antes de llegar a la estación me cruce con tus allegadas, la Anastasia y la Antonella que no me saludaron y esa conducta despertó temores racionales en mí, vueltos certezas ahora. Pero si he sido un caballero en toda ocasión, sólo rocié mis poros y mis glándulas sudoríparas sobre el suave aroma de tus senos de maíz, granos dorados para todas las especies.

Las mellizas hablaron. Emitieron un sonido grave y seco. No, lo siento. Fue el eco de mi soliloquio.

Nos conocimos aquel martes. No habría podido ser de otra manera, nuestra prehistoria estaba sentenciada de esa forma según los oráculos.

. d e b o d e s l i g a r m e .

Ahí viene mi tren, pasando la barrera, chica senos de maíz. Volveré a mis tierras y me aferraré a tí como podría hacerlo con un cubo de caldo.

Lo lamento.

Hubiera preferido un beso de despedida en tu piel de papa. Lo sé.

Redactaré un telegrama y lo enviaré a casa de Doña Chola, ella se pondrá en contacto. Ella sabe.

Otro atrevimiento de mi parte.STOP.No haré más para hacerte desaparecer.STOP.Silbo la novena sinfonía.STOP.Extráñame.STOP.Retengo una semilla de maíz entre mis dientes.STOP.

viernes, 8 de septiembre de 2006

Próximamente

El tributo a una banda de rock, que quizás siga existiendo o no. Eso es algo que me excede. Pero más que nada, será el recuerdo de una leyenda, un rockstar del indie argentino. Pronto.

La despreocupación metafísica de la señora Cartwright

Su fotocopia





Su original

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Latido

Cuando escucho el latido,
me arremete el lamento pronunciado por los labios de una esfinge
casi al tono del estallido, el ruido.
Allí regresa, durante la noche, cuando la humedad desdibuja los latidos por el cielo raso y los centinelas se acomodan en la ventana, con breve exclamación

"Sí, has sido tú el que dejó su cuerpo y busca el reposo continuo de su alma."

En la noche cuando está la paz, o finge estar a mi lado, una imagen tan fidedigna
es inevitable caer en el error. Es en esos momentos cuando me acompaña el latido lento, débil, casi mitigado por las penas del suburbio reunido a orar, en mi paz.

Se quema lento el latido rápido junto con el sudor, la excitación brusca del cuerpo y el burdo repiqueteo de los dientes. "Bebe, bebe de aquí, no temas. El recipiente de la lujuria se ha perdido años atrás. Éste es el que buscas con las ansias dispuestas en ambas manos. Bebe"

Y debo de beber, sin cesar. Olvido el latido y me fundo en el líquido -sano, recupera pronto- y sabe tan bien.

martes, 5 de septiembre de 2006

Comunicación sin interferencias

Estupendo día

afirmo






Reitero, estupendo día
No me bastan dos mil oídos, pretendo muchos más
Quizás sea una buena idea un altavoz


No creen?



El claro del sol estuvo magnífico
Certero

Tengo incovenientes con la escritura, se ve que la pérdida de práctica trae sus resultados. Ehem, no tenía nada trascendente que decir.



A ustedes qué les parece?


Hay alguien ahí?

Hola?

Alo?

Disculpen, no veo mucho más allá de hasta donde llegan mis uñas (sólo un poco más si me estiro)

Reitero, y con eso no pretendo ponerme molesto, cargoso ni mucho menos demandante, pero

hay alguien

ahí?

Ah



hhhh

h
hh

Debí suponerlo




Como decía, estupendo día