martes, 31 de agosto de 2004

el peón

fue allí, en aquel parque
donde los predicadores de Dios se levantaron contra la tempestad
contra aquella neblina que hacía de muralla a su comunicación con los cielos

allí se levantó, del monumento principal
eregido hacía décadas
era el busto de un obrero, hecho del metal más blando, más barato
que corroían las penurias factoriales y devastaban las lluvias

avanzó inquieto entre los arbustos y espinillos
empujándose contra la gente
colmándose de golpes, estrujándose a las gargantas
releyendo el mundo que había estado estático para su mirada activa
durante años, durante su vida

miró a los jóvenes reírse entre los callejones, entre pelotas de fútbol
a las jóvenes elegantes que paseaban sus ropas de fin de semana
sus faldas cortas husmeadas por los vientos que barren el suelo

vio las aguas (además de las enaguas), las estancadas, con sus criaturas
que espían tras las bocas de calle
y las aguas claras que corrían con libertad

comprendió el cansancio, las debilidades del cuerpo humano
entristeció al entender que no era su lugar
el no saber si quiera hablar
el rodearse de ciudadanos que lo atropellaban
tampoco lo era el entorno natural, ni las fábricas que se levantaban tras el barrio

frente al café, vio una mesa
vieja, casi sufría estar de pie
se acercó, observó a sus inquilinos

dos ancianos iguales, que jugaban al ajedrez
que no intercambiaban voces, sólo dominaban sus miradas sobre el tablero

el trabajador se inclinó hacia ellos cruzando sus manos sobre su rostro
penetró en cada movimiento colectivo e individual, estáticas sus pupilas
posó sus manos sobre la mesa y hurtó un peón, aquel que paseaba insólitamente
aquel que no estaba entre las concentradas jugadas de los ancianos

lo volcó en su bolsillo trasero
se sentó sobre el tablero, en algún casillero vacío

el peón se movió frente a un caballo
miraba con humildad hacia sus espaldas, sus mayores
sintió por algunos segundos, que había hallado su hogar

(algún alfil comió el peón...)

recorriendo una manzana

Sincero, bajo el dominio de las ropas de dormir
Sin la combinación de ropas de armario

la barba entre zanjas, abriendo espacios en el rostro
marchando cada vello en dirección a cada viento

y la calle

la serenidad del barrio, despojado de luces
entrenado a la rutina parcial de la siesta
entregado como bocado a mis pasos

bajo el olor del cigarro, sintiendo sincero mi caminar
los pies que se hunden en la goma de las chancletas
entre el sudor que recorre el polvo de ciudad

los perros duermen bajo las entradas
se respira soledad bajo el techo de las nubes
una marcha vulgar
encantadora

pistillo

una mirada al brote de los árboles

ha sido una hermosa caminata
a lo largo de la cuadras aledañas
en la quietud de la sombra

sin nombre

una vela

dos velas

tres velas

luces reptilean a lo largo de las paredes


tres pasos bajo el calor de la cera
violines procreando espuma

cuatro pasos
las piernas intercalan nuevos matices de danza
manos, sujetándose a la cadera
el torso lanzado contra el techo

melodías galesas de tarde
invitando a convidar nuevos pasos
los pies sin calzado, avanzan de nuevo

las paredes se aferran a la danza
caen sobre el sonido, ablandan el revoque

se apaga una vela

luego la otra

más tarde otra

y otra

domingo, 29 de agosto de 2004


mi afiliación efímera a la vanguardia, trabajando (II Festival de la Fotocopia, La Boca, 2003)

un plus...de más estética

tanta galería vacía...tanta estética vacía

tal vez pida perdón mañana (me encanta ser protocolar)

He aquí una persona, con sigulares sentimientos
Tal vez con algún resentimiento
Con la opresión en su pecho por vulgares conspiraciones
De anónimos hechos que acontecen y desplazan sin dirección
Ni argumento
Soy quien se declara y confía en no ser postmoderno
Quien rebautice esta época como el de estarse más adentro
Y compartirse efusivamente al resto
Como si láudes sin cuerdas
Como si monedas que caen entre ceniceros

Quien se ríe del capital, pero su sonrisa está bañada en oro
Aquellos que gimotean con placer la desgracia de ser
De apabullarse contra las paredes y encontrar un nuevo formato de escritura
Donde las artes visuales, me atrae tanta desperdicio de belleza, que se propagan como insectos se pierden entre ellas, y mueren en el mismo auge que las alimenta
Pisoteándose sin perdón entre combinaciones de logaritmos incluidos
de corazones débiles que se dibujan y desdibujan por doquier, donde abunda la palabra amor sin sentido, donde las palabras de emoción carecen de su mismísima expresión, tanta flor y corazoncito de plastique me conmueve

entre medias dulces de tela fina, de tanta nueva estética contagiosa y novedosa
sonidos sublimes que aún no percibo en mis oídos, ni siquiera la danza, ni siquiera
tanta buen comunicación hizo entrar en colapso mi presión, ni siquiera logro oír tu nombre entre tanta maravilla


Chispazos de colores fuertes, cubiertos del mayor grado de atracción
Personajes pintorescos, la gracia minimal abstracta y la infinidad soberbia
Del proveerse de centenar de palabras pues cuanto nuevo invento de lexema
Hace que el contenido no sea lo que nos interesa
Así quiero alejarme de estos colores tan creativos, de estas mágicas imágenes de Venus
Que en una de sus mayores furias contrajo el virus del ingenio y la imaginación
Maldito sea su imaginario tan descabellado

Me aíslo a ser parte de la actualización, cuanto escenario de expresión se haga espacio del desenfreno de un nuevo estilo vocal o un maravilloso sonido procesado de siglos anteriores y haga maravillas en este vitral de futuro, en algún estanque del mundo

Sólo quiero mi manta, mi amor y mis insectos, no piensen que amo mi ignorancia, encantado estoy del saber y el conocimiento, pero me temo que persisto en cierta oscuridad del crecimiento cognositivo (mi idiolecto se escapó en un fugaz encuentro conmigo). Ésta es mi vanguardia, quien apuesta por ella?!!
No proclamo (ni aclamo aquí mismo) la libertad de cada individuo ni cito a mis contemporáneos que con tanto intelecto hayan divulgado, estudiado y analizado toda esta situación, desordenando los órdenes de acción, no importa en este caso
Que porten sus slogans en camisetas y fabriquen sus naves de gases divertidos, entre evasivos breves destinos de fugaces centelleantes amaneceres extasiados de buscar otro nuevo destino y anonadarse del mismo y cambiar, mutar sin ni siquiera estar
Que me maravillen con sus líricas frontales y oliendo a sebos cloacales
Si se inquietan, me reporto a dirección para que se coman sus chongos tranquilos
O sujétenme y llénenme de predicaciones astrológicas, para que me aclamen new age
Si yo disfruto de los clérigos predicando en las plazas
Que me deporten a una isla sin luz y no sea su esclavo mediático, ni mediatice más vuestra información, por favor
Como bien decía la polla records, como mucho y cago muy bien
Pues entonces, tal vez ya no cague tan bien.

(ah! tengo un blog)

sábado, 28 de agosto de 2004

¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨::::::::::::::::......................................

Cáspita! He perdido una palabra en el transcurso del viaje desde la cocina a aquí....dónde estará?! Voy a husmear por todos los rincones, levantaré las plantas del patio, barreré los azulejos y allí buscaré. Capaz alguien la tiene escondida en su boca, cómo haré para tener mi pequeño y primitivo idioma, si desaparece de esta forma.

Auxilio! que alguien arroje la palabra!! bueno, la buscaré unos instantes más mientras escribo, sin embargo, ya le encontré un reemplazo que es mucho mejor. muchas gracias.

Sinceramente, Fernando

ella...

flor de anochecer

la invitación de rojo decía puntual
él lo fue, incluso se vistió de gala

la casa estaba algo pálida, ni siquiera la luna
olía a perfume, a miles de sombras perfumadas sin gusto
él no tenía fragancia, estaba bañado en el atardecer

no recordaba quién lo había invitado, perdió su nombre en el viaje
ató a sus pies los panfletos que lo declaraban anónimo
aquel que se siente centro de atención
en la más perturbadora y exquisita búsqueda de un trago compañero

había escaleras, finas y alzadas al cielo, esperando ser pisadas
las alfombras estrenadas, conservando las pelusas sueltas del primer segundo
y estaba él, aterrado por las muchedumbres, los grupos alistados
en ejécitos que comían y bebían con mucha parsimonia
semejaban gozar de su incómoda situación, se relamían de su soledad

hubo un rincón
tal vez bajo la trinchera de hombres
allí estaban los ojos más tristes
aquellos que miraban por sobre el desfile de criaturas militares

se acercó, quería embellecerse de su mirada
aquella que sufría, lloraba en silencio
la resistencia del lagrimal a obrar
por miedo a jamás detener su labor

se convirtió en su propio sirviente, agachó su cabeza
reclinado sobre la dama, sujetó el viento que estallaba frente a ella
la miró, como aquel que teme a quien observa
y se presentó, como un humilde sirviente, de su propia persona

ella usaba una silla con ruedas, desgastadas por la fricción con el suelo
dormían sus piernas en la quietud del descanso de la silla
no se movían, estaban por demás muy bien vestidas
él admiró sus pies con el temor más bello

fueron amantes, desde aquel primer día
distantes a los ejécitos diversos, que se alimentaban a su alrededor
conservaban la natural inquietud el uno por el otro
no querían quebrar la delicada unión de amor en forma de himen
aquel los hacía estar apretando sus manos en las tardes dulces

él la llevaba a pasear empujando su silla
cada día, se bañaban juntos en el atardecer, en algún jardín
se miraban a los ojos, descubriéndose las lágrimas encerradas
esforzando el cerrar de los ojos, agrietando las mejillas
reían, como niños

ella le pedía caricias, en su espalda blanca perfumada
donde nacía el lunar, donde las cosquillas eran delicados golpes de risa
le pedía que repitiera una frase...
cada mañana, contemplo tus pies y los beso,
para que camines más lento
no te apresures, así no pueda perderte de vista...
y él siempre la pronunciaba, cambiando los tonos, según el color del cielo

una tarde de enero, hizo un día de gran calor
aquel en que se suda luego de bañarse
en el que los ojos duelen por la sal del cuerpo

él se detuvo en la caminata, dejó de empujar la silla
dejó a su joven bajo la sombra de una orquídea gigante
recordó el encanto y pasión de la célibe relación con su dama
sólo los besos que se obsequiaban entre efímeros abrazos
en los atardeceres en que solían bañarse

encontró una flor de anochecer
una que estaba dolida en sus pétalos
carcomida por los insectos
viva entre una ola de sequía en el jardín

la tomó entre sus dedos y la observó frente al acantilado
pasó un grupo de morenas, que se enroscaban en sus labios gruesos
conversaban de puntos de coser y tartas de ricota
él se aferró con todo su cuerpo a la flor, por miedo a que se la quitaran
de que la robaran las miradas de las mujeres


su cuerpo se desvanecía frente al acantilado
aquel donde se arrodilló mirando al vacío

las manos de ella cayeron por su hombro bajando a su cuello
estaba parada frente a sus ojos, transparentes de sorpresa
le concedió un beso en la frente transpirada
tomó la flor de su mano
observó la profundidad del acantilado y sonrió

sentó sus piernas en su silla, él se le acercó asombrado
apoyó sus manos en las manijas y volvió a empujar
aún extrañado, con sus cabellos secados del estupor de su espíritu
cedió a recitar la frase a su dama, que miraba la flor recostada sobre sus piernas

la casa de libros donde yace el escritor

construyó su casa entre pilares de libros que se llevó de las bibliotecas
aquellos que olían a siglos pasados
mojados por la humedad de las maderas cansadas
consumidos por las lecturas fatigosas de ojos de moscas

acomodó columnas enormes de ellos que llegaban a tocar los cielos
rasgaban las nubes, techos de tapas duras, algunas suaves
un decorado para ciertos ojos barroco, para otros aún más viejo
la casa construida y el anciano en su comodidad

clavaba su pluma en el tintero, derramaba sus ojos en los papeles
empujaba sus lentes hasta que se unieran a su nariz
prendía las hojas grises en llamas y sus dedos atravesaban las formas
los colores y el follaje del universo ante sus pupilas vacilantes

entre su ropa de ojas secas, se oían los crujidos de sus movimientos
los golpes de sus piernas chocándose en con la silla de pies pequeños
sus pelos se acuclillaban en la calvicie que se expandía por el centro de su cabeza
la nariz que exhalaba el polvo y los acáreos molestos del cuarto

las cuatro velas alumbraban su camino
los relojes dormían en el exterior, bajo las olas de arena
donde se refrescaban los perros famélicos de amor
bajo la sombra del Corán, donde rezaba un antiguo sirviente

Aférrarme a tu boca, gritaba el anciano
los libros enojados cayeron sobre su cabeza y lo golpearon
el tintero se volcó sobre el libro inconcluso y nadó en las hojas
las turbulentas aguas negras se expandieron por sobre la mesa de mimbre

los pilares de libros se oscurecieron bajo la ola de tinta
ahogábanse los escritos en todos sus intentos de huir de su voraz avance
las velas se apagaron en un titubear del llanto del viejo
la oscuridad se hizo letra en sus ojos, donde caían las tintas

y concluyó su obra, en el tramo en que el último toque de tinta invadió su boca
el sirviente aceptó su libertad y huyó por el desierto en busca de su mula
los perros aullaron contra la casa brotada de negras corrientes sureñas
en el libro de negro se leía el enojo de aquel Dios, que se hartó de las letras olvidadas en el pasado, usurpadas por un necio ladrón de los libros de sus hermanos

Ex compañero mío de la primaria, ex Dumbo (llamado así por ciertas personas sin sensibilidad, vieron?), ahora avellaneda está inundada de panfletos con su rostro, el famoso mago que engendró avellaneda, el mago pop llegó...y se los mustro a ustedes, desprevenidos visitantes. saludillos.

Fedor

viernes, 27 de agosto de 2004

emulando a un escritor con fatiga crónica (homenaje al pasado, presente y futuro)

a la sombra del jacarandá amarillo,
alguien canta acompañado por un caramillo,
lleva ropas raídas, nada en su bolsillo,
salvo el que le oficia de conciencia, el grillo,
amigo inseparable, y un cigarrillo,
pero aparte de eso, no hay nada en su bolsillo
( y sí, es sólo uno, no es que sea un pillo
y lo diga por la rima, es que para guardar algún utensillo,
de tan pobre, el pobre sólo tiene un bolsillo )
a la sombra del jacarandá amarillo
él se siente dueño de su propio castillo
y enciende su verde y alucinógeno cigarillo
a pesar de las advertencias de su amigo el grillo.
las damas pasan y preguntan; " ¿ dulce jóven del caramillo
qué es ese aroma que expele tu cigarrillo ? "
" se los diré pulposas damas, si me devuelven mi calzoncillo "
" oh jóven " responde una " me temo que está aireándose en el altillo".
a todo ésto el jóven se excita un poquillo,
y con mirada penetrante pregunta, loquillo
" ¿ cuándo, prominente dama, es que de nuevo te astillo ? "
" oh dulce jóven, pues cuando te presentes con un anillo "
nuestro heroe dubitó; " ojo por ojo, anillo por anillo,
no sé si esto sea justo, tendré que consultar al grillo,
o quizás esperar la divulgación de las pastillas anticonceptivas
y los preservativos, o el auge del feminismo "
de ahí, todos fueron a comer un pollo al ajillo,
y naturalmente, fueron infelices;
como yo que escribo esta mierda para pasar el tiempo.

(hecho por recomendación de un amigo, de la simpatía que me produce este escrito y porque joaco no escribe ni j en semanas y hay que revivirlo un poco)

ni el hombre soñado

no soy aquel prometido caballero
para llenarte de abrazos eternos etéreos
ni siquiera para infinidad de besos
revolcados en el hacer de la nada

no tengo un reino prometido
ni un romanticismo desmedido
tengo sonrisas, eso sí
y buenos sentimientos, por lo general

ni el hombre soñado
ni el deseado
tal vez menos de la expectativas
tal vez más asqueroso en la realidad

niña, utopías
aquí estoy, allá estoy
sólo eso puedo ser
un reflejo de lo que quieras
para que luego te arrepientas

no quiero escribir un tema de miranda
sólo quise hacer expreso minimalmente
algo de lo que no soy
otro día, aclaro más lo que en realidad soy...

miércoles, 25 de agosto de 2004

diálogos del señor jan

-impotencia de acción y abuso de pensamiento.
-usted cree?
-podría decir que sí, que le garantizo toda mi fé en esas palabras.
-claro, claro...sucede que usted se aferra demasiado a las consonantes, como si fueran a escapar y intentar mezlcarse entre ellas y hacerle titubear en todo aquello que piensa....
-...las vocales también son mi hormigón de elaboración mental.
-la cuestión, aquí, es que usted es como un dragón furioso con lo que dice, me escupe la camisa y siento que me está quemando el dolor que siente. sean vocales o consonantes, incluso ambas...usted es un dragón.
-atrevido, impertinente...empieza a simpatizarme señor choe.
-lo tomo como un cumplido?
-tomelo de las astas y póngalo de inamediato en la arena de vuelta, el torero debe seguir su cacería.
-se acerca a la estupidez, falta que me hable de algún toro famoso y se lleva mis palmas estúpidas.
-en san fermín conocí...
-ve, ya comenzó. no me interesan sus historias ni su conocimiento. por favor, no me moleste.
hubo una pausa.
-le molesta si fumo, señor choe?
-en absoluto.
-y si es un habano lo que fumo?
-en absoluto.
-si lanzo el humo en su rostro?
-en absoluto.
-mmmm si palmeo el trasero de su esposa?
-en absoluto...
-oiga, que persona más permisiva...y ya lo hacía un viejo arisco y sin sentido del humor...
-comienza a irritarme, me gustaría que esto terminara ya.
-pero no...acaso no cree que la intensidad mayor, aquella que lo atrapa y cautiva está en los comienzos? cuando se inicia una tarea, trabajo, relacion, digamos...ampliamente creo en esta cuestión.
-que cuestión? usted sólo se la pasa hablando de idioteces sin respuestas.
-es que no tiene respuestas, señor choe, usted es una ventana estrecha que se hunde en el delta, a usted lo consumieron los mosquitos.
-calle! insolente.
-...decía una broma, quiero desconcertarlo...cof cof
-tire el cigarro ese con olores pesados, láncelo.
-está bien, usted me tiene a su merced.
-ni siquiera a mi esposa...nunca fui dueño de la libertad de nadie.
-lo hacía más manipulador, autoritario...sentí en usted una cierta pasión por el dominio...
-CACA! usted dice porquería, ve aquí?
-..si, creo que si...no veo nada...
-próxima vez, señor como se llame, usted irá en ese pequeño espacio. arriba de usted, hundiré mis puños para limpiar la sangre de mi duelo a muerte con usted...y deje de llamarme choe...no sabe cómo me llamo.
-pero su remera dice eso!
-...
-dejeme decirle algo, viéndolo a usted, sentado, con ese respeto que resalta su gran noble persona...lo ennoblece en serio...bueno, se ganó mi conversación, mi amistad, tal vez alguna daga en algún mal paso...pero mi admiración...que no le resulte extraña esta palabra provocada por su digna imagen.
-iré a caminar por la sala, mi garganta está cansada y mis oídos desean morir.
-caminar es salud señor choe...
se levanta, la escena cambia de color. jan se queda agazapado en su silla, esperando solo frente a la puerta. alguien llama por los altoparlantes. se levanta y mira hacia el fondo del pasillo.
-señor choe!!! señor choe...ha curado mi vertiginosa necesidad de deprimirme, usted ha curado mi trastorno obsesivo-compulsivo...usted se ha ganado mis mejores elogios, estoy totalmente sano!
a lo lejos, cerca de la puerta de entrada.
-ya dije, señor choe yo no me llamo, deje de molestarme y llevarme a su lado, por favor, debo limpiar las escaleras y aún no fregué todos los pisos de las salas de pediatría...por favor, hágalo por mis niños...por favor, calle...por favor.
repiquetea el balde con agua fría. el altoparlante llama continuamente al mismo hombre. aquel hombre que tiene una sonrisa congelada en su boca. aquel que no deja de mirar prendido en felicidad, al señor coreano que limpia el hospital. auqel que fuma su habano en una mañana hermosa, frente a una plaza de nichos en algún lugar.

cuidado con los los lobos blancos y negros

irritada la noche, bajo el frío de los cielos púrpuras
allí donde el lobo se hacía de calma, donde nacía el hambre

quise ser su sopa, una que fuese cálida y abundante en proteínas
tal vez, con cierto aroma agradable y especias picantes
ser el alimento de la criatura, que cedía su ferocidad al viento

sentí su lengua cayendo sin valor y sin sentido
delineando el contorno de mi jarrón de losa
saboreando los pequeños trozos de legumbres y luciérnagas

erré los caminos dentro de su estómago
intenté controlar la marea de acidez
no focejée la naturaleza misteriosa de la digestión

la noche había invadido aquel recoveco
sentía los sonidos del bosque, las voces lejanas de algún pueblo
los rugidos del lobo, tirado sobre los troncos muertos de líquenes

alguien hacía fuego, perturbaba mi sueño

quise despertarme del todo, desperezarme en la cavidad de su estómago indefenso
abrir un poco su cuerpo para descansar la vista y proveerme de aire
huele tan mal ciertas veces el interior de un animal

cedí mi violencia al brotar del sueño, embellecí la oscuridad con cantos
traté de danzar con movimientos toscos, desprenderme del cuerpo
es tan pesado ser de carne, mejor no mencionar los huesos

ahora recuerdo la cita de mi abuela

ten cuidado con los lobos blancos y los lobos negros
la tuve presente todo el tiempo

era tan dulce ese lobo hambriento
tenía el encanto de una mujer dolida de amor
yo quise ser su sopa

es tan rico ser sopa, si tan sólo pudiera probarme...

martes, 24 de agosto de 2004

sólo gotas de espanto?

quiero dos galletas de cereal, tal vez una caravana llena de algodón de azúcar...teñida bajo la luz del sol, una niña con rizos de bronce, para peinarla y decirle que es mi hija, que está bajo mi protección. decir que una innumerable cifra me da la idea de mi realidad, de mi identidad. que mi realidad está en un gato en el vacío...o frunciéndome el ceño cuando me observo la cara en el espejo. me exaspera el modo de tu voz al despertarme, el zorzal que naufraga entre restos de manzanas podridas...pero tus manos bajo tu ropa apretando los dedos, podés escribir en tu sexo letras que borrarán los fluidos continuos, pero éstas son gotas de espanto...de mediocridad...de repulsión...ante lo más turbio, de esta soledad que se sella desde el momento en que pienso y estallo en infinitos pensamientos. me espanta la homogeneidad de ideas, de lo monotemático de este momento....quiero mis cuatro cigarras, que me canten sus líricas de cortejos estivales, que llenen mis oídos de sus gotas, ya no deseo el espanto, puedo asegurar que no me gusta. ni mis miedos, ni mis inseguridades...ni mi escrito.

cartel

conejos floreciendo de la galera de un mago que he visto, si he visto, he visto, he visto...por aca está

lunes, 23 de agosto de 2004

ángel calvo II

bajo el ocaso de los ídolos
su boca describe los sabores del comedor
inquieta sus manos por sobre los estampados
figuras de damas meciéndose en flores estivales

evoca un eco antiguo que repiqueteaba en sus adentros
lanzado contra el suelo, cuclillas enfrentando el frío
baldosas que temen por el peso que las goza
alguien cree que es de noche y huele a laureles

bajo el crisantemo del florero, laten sus dedos
emanan de las paredes aquellos sonidos perpetuos
los inciensos en sus manos recorriendo el humo que sana
purificando cada porción de su espíritu espectante

lagrimean sus últimos trozos, desvancen en sus manos
los olores que atraviesan todo su cuerpo desnudo
el manantial, aquel sin olor ni sabor
que penetra en sus venas y limpia los dolores

su cabeza rapada que baja sus latidos, los golpes de los tambores discontinuos
los compases confundidos y olvidados, las memorias borradas entre espejos de cal
la quietud del cuerpo reposando en torno al suelo, uniéndose a las baldosas flojas
pensamientos sin gloria ni trascendencia, silencio

el agua corre, algún sonido
la purificación se extiende
un hombro se levanta
ojos titilean

la cabeza visible
entre los omóplatos
la vida y la muerte
vida misma que siempre esconde

el arroz yace por todas partes
mas que importa si es otoño o si es año bisiesto
ni siquiera si hay elecciones o el arte ha muerto
ni siquiera si Dios ha muerto

bajo el crisantemo, el olor a incienso se hace silenciar
el hombre calvo despierta, entre miradas sorpendidas
algún chasquido, algunas cigarras aferradas al tilo
una mantis religiosa se abre paso en su entrecejo

late el corazón, no siente el frío
la pureza de sus manos recorre su cuerpo
siente el fulgor de sus vellos erizados
aquel, ríe y bebe del manantial más rico

(lagrimeo de felicidad y emoción)

domingo, 22 de agosto de 2004

ángel calvo I

ventanal abierto
cortinas subidas por sobre el techo
infinidad de rayos solares que entibian los aires
una mirada al espejo turbio

suciedad que corresponde a quien la mira
aquel que toma su remera y se desprende de ella
se quita los pantalones que agrietan sus rodillas

pasa sus manos por todo su cuerpo y siente su calor
aquel que escondía la vestimenta andrajosa
siente su físico desnudo disfrutando del sol
sus erecciones visibles entre volátiles movimientos

toma la máquina y la pasa por su cabeza
caen pelos finos y grasosos sobre el piso
el parquet se abre entre la brea
desayuna cabellos de un ángel calvo

la cabeza lisa y llana
apretada contra el cuello
la brisa cosquillea el corte nuevo
y el cuerpo se encoge buscando el calor

una posición fetal
los señores vestidos de frac aplauden
mira...abre sus ojos enrarecidos
cubre su sexo y se sonroja

abre su boca y lanza una sonrisa fingida
muestra su cuero cabelludo irritado
se palpa su panza...y se sienta en la silla
inclinan todos la cabeza sobre la mesa

te

huele rica la sala, el comedor se siente tan cálido
los invitados por sobretodo, muy acogible la sala
los paños rojos sobre los invitados cubiertos de arroz

masas

sabroso, un señor de frac se levantó, si
sus saludos le son correspondidos
los caballeros conversan de moscas
el arroz se enfrió y la calvicie...
catársis malditas!

alguien se inquieta y se retira
todos se retiran
el hombre desnudo ríe
rasca su cabeza y ríe

ja
ja
ja

un pelo largo se erige sobre la calva
saluda a sus semejantes más pequeños
toma un plato de arroz y come

mira a sus huéspedes, conversa
hablan de epopeyas...
el pelo está cómodo en su nueva mesa
sus invitados de frac no

(pero no se levantarán hasta que cese la comida)

sábado, 21 de agosto de 2004

un rostro oculto tras otro

voy a hacer una confidencia
mi rostro, es aquel que sufrió infinitas semejanzas
que trajo recuerdos, entre desconocidos

habrá mimetizado con personas que jamás conoceré
o que las habré cruzado, como quien no nota el encuentro
y se me impregnaron partes por partes
hasta formar una cara totalmente singular

cada facción es un recuerdo
un amigo en bolivia
un novio de la pubertad
un joven tocando la guitarra en una estación
un amigo de la multitud social
un rostro tras otro

una pila de centenares de recuerdos de personas
que rememoraron a través de mi rostro
otras a su vez, acumulando una pila de memorias
de seres diversos echados como en fila
en representación de este mismo rostro

el que hoy les sonríe, este mismo que lee sus palabras
corrige sus errores, que no expande ni pretende
sobreexigir palabras

amerita la ocasión, decir que alguna vez
cruzó por mi mente hacer una foto
a manera de collage fotográfico
para plasmar cada rostro conocido al que me pareciese
y formar el mío

no lo he hecho, pero creo que mi rostro es bruma
bruma tras bruma tras bruma tras bruma tras bruma
y mi cara ya se torna una canción que se asemeja a otra
y las melodías...son un rostro

oculto tras otro



viernes, 20 de agosto de 2004

Altares desolados y estatuas quebradas

soy una pesadilla, la vieja representación de un fantasma medieval
una silueta que se desdibuja entre los rostros de los transeúntes
dos ojos observadores que se encayan en cada punto de vida
acaso los trapos hablan de amor entre ellos y se deleitan de bebidas en festividades?
pues los trapos suelen ser figuras a admirar con extrema comprensión

creo en la inmortalidad de mi alma, así como la inquietud que la misma tiene
el desapego que acontece y me aborrece en horas de desconsuelo
donde miro al cielo buscando que el tiempo se haga aún más lento
hallar un recado interior o hallar el mismo silencio

seré iconoclasta, aunque creo haberlo sido largo tiempo
ejerceré falsas idolatrías a las láminas que se despliegan ante mi?
mi bastidor nuevo cree en mis manos para su creación, la mímesis de mis manos
se que soy imperfecto, sólo una pequeña porción de Dios en un mundo que desconozco
al que sonrío y lloro, al que trato de representar y entender, aunque las imágenes sólo destruyan la pura verdad de la vida, ciertas veces...

adoro las reminiscencias, naufragar en recuerdos cubiertos de polvo
aún más me gustaría poder abarcar otras vidas, pero me limito a la experiencia de ésta
perderé la demencia de esta manera? será este el paso a dar? yo lo disfruto con cierta angustia latente, con pasos temerosos de quebrantar las ramas secas del jardín

me siento un niño acostado sobre un sillón de pana
no creo ser hipercivilizado y aún menos neoanalafabeto
aunque ignoro y mucho, de eso me percato

imploro un descanso, un lindo sueño

salud




miércoles, 18 de agosto de 2004

Mr. Blogspot: lo debido




de Alice Redmann

aliceredmann@hotmail.com (email checked infrequently)

El perro original, al que hacía alusión, se llamaba Eros, del cual no tengo fotografías...he was yellow velvet.

permiso dulce para abandonar el desagüe

sus ojos se levantaron sobre la acera
naufragando por entre el agua estancada
polvoreó sus mejillas contenidas de rubor
penetró en lo más profundo de la zanja y esperó

asesino tu maldad
las causas son tus pasos
bailarina rumana

he contemplado tu piernas
saborée tu armónico andar
he enamorado mi corazón de tuz pies

...infinitas veces

mis plegarias huelen a polvo
tu cuerpo es el hedor de mi zanja
que me arrebata mis ánimos

...me invita a salir

concédeme esta pieza
torceré mis brazos
los haré tan frágil como hielo
déjame aventurarme en tus ojos

amanece, abre tus ojos al sol
mis brazos te aclaman, bailarina
sigues durmiendo pasada la tarde

tu cuerpo es manso
tus manos me aman calmas
a tu sonrisa se le apetece cesar?

volvió a la zanja agazapado en la neblina
contuvo el aliento y se sumergió
miró hacia el coche rojo
la bailarina lanzó su cigarro

...vióse instigado a agacharse, la colilla rozó su cuerpo

(dos barrenderos leen las palabras de Dios en sus escobillones que limpian el cordón)

martes, 17 de agosto de 2004

hurto a una página a tu derecha

when life hands you a lemon, make lemon juice.
if life takes the lemon away from you, don't fret.
life wants to know how much you need a lemon.
if life wants you to have the lemon, you will have it.
when life hands you a lemon, make sure you know about it.
you can ask the lemon tree if you were handed one.
so when life hands you a lemon, know that you're special enough to get a lemon.

énfasis en nada en particular

sinceramente, escribo pero no tenía la más mínima inspiración
ni siquiera tenía una idea precisa de qué narrar
o acaso de describir algo, tal vez una situación hermosa
podría ser una imagen de dolor tan finamente tejida
quien sabe, un caballo en un pastizal, comiendo maíz

pero yo no tengo ninguna historia
ni siquiera la más simple de relatar
yo carezco de imaginación, de mañanas frías

debería caminar y respirar un poco de aire húmedo
la lluvia cesó ayer, sólo podría remontarme a describirla
pero no me interesa un recuerdo de mañana

si alguna vez no lo dije, me intimidan las miradas
que leen cada letra y la encierran en su mente
la aprecian, la toman, la reconstruyen
se apropian de las palabras y las degustan
escupen aquellas que saben mejor y tragan las más hirientes

pero decido a pesar de todo ello, ofrendar mis escritos
a manera de pequeños presentes, humildes sucesos
narraciones de oníricas realidades, de pasados y de breves encuentros
presentes, siempre al alcance de la mano para tantear
para sentir, nuevamente
y aferrarse a ellos

perdí la historia que había empezado a narrar, ven?
de esto hablaba, creo
de que esta mañana, tenía ganas de escribir
sin pretender una lírica ni una danza hermosa
ni siquiera la lluvia más remota


jueves, 12 de agosto de 2004

fernando (por si las moscas, para que se acuerden quien escribe)


Tras el vidrio de confesiones

Un rostro anciano, inquieto y lleno congoja
Se aventura y mira a otro anciano, se lanzan un saludo sobrio
Y se tienden ambos en sus colchonetas hundidas a la altura del piso
Se observan largo rato, haciendo tedioso el cruzar de las miradas
Acarician sus caras, sus rostros pálidos, de facciones largas
De barbas blancas crecidas, clavando un roce seco sobre el pecho hundido
Se alargan la piel, falsean las arrugas y las marcas de la vejez
Estiran a manera de goma sus caras y se miran con cierto entusiasmo

Conversan acerca de la jornada, acerca de embates pasados y del porvenir
Se sonríen con una cara llena de dolor, que intenta desplegar muecas olvidadas
Entregan un mazo de cartas a la mesa que los une y juegan en silencio
Suelen acontecer chispas de vida de tanto en tanto, ocultas bajo la bruma del amanecer
Sus manos se relatan los años, los hijos, los nombres, las fechas
La memoria es un dispositivo de escaso uso en tiempos como los que se relatan
Cada brillo de felicidad ha quedado en tiempos de juventud, si es que lo ha habido
Estos rostros sólo se compadecen el uno al otro, resulta eficaz en ciertas circunstancias

Toman el desayuno con ambas manos, sujetando sus tazas calientes
Sienten el calor de sus bebidas y las catan brevemente, de a sorbos lentos
Gotean de sus labios el sabor del agua matutina, y se ríen cómplicemente
Relatan ciertos hechos, algunas curiosidades de barrio, algún suceso en común
Se convidan cierta intimidad y se olvidan de la habitación
Se convierten en polvo y se pierden en formas y tamaños
Revuelven sus brazos en los aires, se despliegan hacia el tragaluz
Revolotean sus alas de polvo y se chocan contra las paredes
Saborean los aires húmedos del cuarto y se enfundan en el misterio del vuelo
Conquistan las alas de las polillas y atraviesan las aberturas del lavabo
Asechan a las moscas que fluyen de los platos sucios y juegan con sus miles de ojos
Se detienen y se miran, se hacen ancianos de polvo de nuevo

Toman una navaja, se miran con cierta irritación desesperanzada de triunfo
Y ambos clavan sus armas blancas en el centro del espejo
Observa su digna imagen derrotada tras el vidrio, se complace de estar delante de ella
Prende un cigarrillo y ve a su retador encerrado tras la placa, le regala una sonrisa más
Lanza el humo hacia él y lo nubla de una capa de olores hediondos y tabaco
Toca la herida que queda en su brazo, el dolor del cuchillo que penetró en su húmero izquierdo
Lame con su boca la sangre y mira a su amigo, su reflejo confidente matutino

Toma la navaja y la hunde en su barba, la retoca prolijamente
Se sentirá solo por la tarde y deberá seducir algún otro forastero
Alguien que quiera ser su imagen de polvo en su espejo


miércoles, 11 de agosto de 2004

casa de nonos

como niño, recorro el patio en un domingo

la casa de mis abuelos
un lugar que quedó congelado
de olores impregnados en cada pared
cada recuerdo

el reloj marca bien la hora todavía
pero esa casa es anacrónica
vive ajena al tiempo que la rodea
vive entre olores de antaño

como niño, duermo en la cama de mis nonos

un garage forrado de telas de arañas
envuelto en una oscuridad de atardecer perpetuo
inundado de damajuanas vacías de la costa
repleto de muebles, juguetes y demás vejestorios

el reloj seguirá marcando la hora
según pase para nuestros ojos
los rosales seguirán creciendo
según las estaciones se sucedan

como niño, limpio el patio bajo la parra

esa cocina que vio sentados a mis abuelos
que me vio sentado jugando con animales
habrá oído mis historias...mis fantasías
habrá intentado moverse y seguir mis diálogos

imágenes de vírgenes eslavas, bizantinas
de alguna mano arrugada que buscaba la esperanza
alguna voz que oraba entre medicamentos y quejas
entre llamados nocturnos repetidos sucesivamente

un living de poca trascendencia
tal vez, el mayor testigo de los monótonos domingos
de pastas caseras, las mejores que degusté en mi vida
de asados, que ya no recuerdo sus sabores

como niño, trato de cocinar

mi abuelo tenía mal carácter
recuerdo muchos sus gritos y su malhumor
mi abuela era más dulce
tenía dulzura en su llanto

mi salón de paseo de infante
aquel jardín me era inmenso
allí contraje mi primer alergia
quien sabe por qué

como niño, abro las persinas, hay tanta oscuridad

la terraza siempre me atrajo
solía visitarla para mirar hacia la laguna
ver los edificios lejanos que la bordeaban
el barrio que quedó parado en algún segundo remoto

las zanjas podridas donde crecían plantas flotantes
también había pequeños peces a mis ojos áun más pequeños
mi bicicleta, mis salidas más riesgosas con ella
en viaje con mi padre por la costa hasta el río

como niño, recojo las cuentas a pagar

soñé de chico repetidas veces con la casa
en realidad, eran campos
pero todo me remitía a aquel lugar
nunca sabré por qué

nunca había música ni radio puesta
tampoco recuerdo que cantaran
había más bien conversaciones
y el ruido del aserradero de al lado

como niño, pienso en mi niñez

la casa sigue igual
el barrio sigue anciano sin envejecer
creo que nunca lo hizo
con sus casa de jardines al frente

tal vez haya menos plantas en el patio
las paredes estén más tristes
en la medianera ahora gobiernan con sus ojos los gatos
la casa parece que llora por la noches silenciosas

como niño, juego a que soy adulto, pero soy torpe

martes, 10 de agosto de 2004

san juanina con fuerza de sobra

cómo una persona tan pequeña puede amar y sufrir tanto?

noche

una habitación que cambia
mutaciones entre querellas de estabilidad
dos cuerpos, dos personas

una noche de llantos, ya lejana en tiempo
de quejidos y de dolores que huían por el estómago
y dos personas que acostadas se abrazan

fuegos de artificio y estruendos
persiana cerrada a la noche y sombra del ficus
y dos personas que reconcilian su silencio

una perra sin hijos a dar
entre golpes logra entrar y recostarse
entre dos personas sumisas a su reencuentro

cuestiones

puedo desgarrar mi ego
a puñaladas secas que pierdan interés
incluso por aquello a lo que cortan

hacer harapos de ello
de esas tiras largas y sedosas
mejor un vestido brillante
elegante y regalarlo
a una virgen pordiosera

pero cómo prestarme a esta infame cuestión
cuando mi soberbia desfila en mis palabras y pensamientos
nacen deseos que llegan a dolerme, respecto a mi gente
a mis hermanos

es un pasillo de desiluciones
el ego decían que ayuda a superar las depresiones
pero después, lo difícil es sacarse esa montaña de ego

pero la navaja que aporta dolor da también satisfacción
será cuestión de afilar, de sacar brillo al asunto
me remito al título de este escrito, son cuestiones
que afloran en una tarde de invierno

viernes, 6 de agosto de 2004

eros

que lindo perro amarillo!

táussumarssûp (estado febril)

cuántos inviernos tolera la vida de un esquimal?
acaso veinte palabras para describir los hielos del lago son suficientes?

érase una tarde en que los esquimales olvidaron su lengua
con la naturalidad con la que podían perder sus cabellos
y salieron a helarse sus narices tanto los hijos como los abuelos

en el centro del lago congelado, decidieron hacer una festividad
y comenzaron a montarse el uno al otro, como si nada

subiendo por escalinatas de caras heladas por el frío
pisando pezones más helados que erectos
clamando por ascender en ese pequeño cerro
entre dientes que titireaban entusiasmo

la pirámide humana era una unidad tan perfecta
que su eterna complejidad hacía difícil distinguir
rostro por separado de su cuerpo

alertadas las aldeas, comenzaron a llegar de todas partes
de tan lejanos y tan cercanos puntos

en la cúspide yacía el más alto esquimal
montado sobre la boca de un sufrido compañero
aquel, no rezaba a sus Dioses para no caer

en tanto en tanto, sucedían peleas entre algunos
los cantos se proliferaban como copos de nieve
y sucedían las melodías, apaciguando la estructura humana

entre noche y noche, acontecían narraciones hermosas
voces viejas roncaban relatos de lo más profundo de sus memorias
los niños sagrados se calentaban entre los regazos de sus madres

entre iglúes flotantes
en un cielo que se abría a la pirámide nórdica

el sol añoraba a su amada, y regaló sus rayos para contemplarla
el verano iba acercando sus días de calor

una mañana, una águila de las montañas llegó
tentada por la la ceguedad de sus ojos
se invitó entre los apretujados inquilinos del hielo

convidó a su pico la nariz de una jovencita

poco a poco, tambalearon los más fuertes
los más débiles, lloraban ya sin hacer fuerzas
vacilaba la espina dorsal humana más helada y grande

y cayeron lentamente desde los cielos
uno por uno

el piso se hizo agua

y un niño, caído ya al lago totalmente descubierto
gritaba, claro que gritaba, y cantaba:
agua! oh, qué hermosa está el agua


miércoles, 4 de agosto de 2004

la mére des idiots

celle femme qui parle maintenant
je la connais il y a longtemp

c´esta la mére de plusiers d´enfants
ella donne à quelqu´un des raisons pour ces vies

je suis la mére idiot
où sont mes fis?

je suis totallement perdu...
j´ai volou que ses rêves etaient parfaits

mais je suis la mére idiote
et mes enfants...ils son les plus idiots

je suis fier de cette chôse
attend! le caffé est arrivé

la mére des idiots est dejá venu
elle est belle comme toute mére
est ses enfants, ne sont pas idiots

Mon Dieu, j´ai jamais vu une mére tellement idiote
le caffé est tombé sur ses enfants
oh....c´est tout
au revoir maman!

j´ai une vie á connaître
je ne serais plus ton idiot

j´ai beacoups des annés
à être mon prope idiot

bailarina invernal

entre las gomas de vehículos
cruza una pequeña hoja ocre

entre movimientos inquietos, despereza
se agita entre sus fibras secas
sus filamentos añejos

se acerca a los transeúntes, pelea entre sus pies
deja golpearse por sus apuros
cayendo lentamente en un recoveco urbano

miradas en gotas de rocío
su cuerpo se desvanece junto al tiempo

siente su vejez a cada instante
como golpes de zuecos afilados

desvanece en cada momento
de su presente eterno

ha visto y enfrentado vientos del oeste
del sur, del norte y del este

ahora espera contemplando los árboles
algún viento débil nocturno que la lleve a su hogar
a su refugio, a donde tiene destinado dejar su vida

avejenta su cuerpo, se convierte en hebras de café

vientos ciudadanos le convidan un trayecto nuevo
he allí un estanque, entre la soledad de los edificios
donde nacen pequeños peces que flotan sin esmero

acomoda su postura y se hunde
las guas se entibiecen

siente la dulzura de la vida
aquella que siente próxima a su muerte

regocijada de momentos dulces entre el agua que calla en la noche invernal

disculpas al silencio (y al cosmos también, por que no?)

perdoneme silencio que lo haya hecho sonido
tuve una noche algo ruidosa
creo que entre distubios conyugales

creo que por motivos propios o ajenos

todos son propios

soñe con mi familia muerta

despedazada

recuerdo quedar al amparo de un bar

de estar desnudo en la ciudad
por que me suenan tan conocidas y aburridas las edificaciones europeas oníricas?

andaba desnudo por las calles
recuerdo robar la bandera de argentina
tal vez de algún hotel, no lo sé

estaba cubierto mi torso por ella
en realidad sólo mi sexo
tengo sexo?

y aquel bar...dos personas lo atendían
cuando se ausentaban entraba y me alojaba
entre lo más lejano al mostrador
entre los sillones más bajos

pero desperté
una cara japonesa de tiempos viejos

la familia estaba
rupturas familiares, señor?

algunas...es de mañana..era de mañana
para ésto he despertado al silencio?

que retorne el silencio...