sábado, 24 de diciembre de 2005

Retorno al título

La gota naciente
el sabor de la vid

Esta noche, de velas junto al cuerpo
beber hasta no poder retener más

Hasta nadar en las carnes bravas
con la fe de hallar la orilla

Y aquel país inocente del que me hablaste

Allí, sí podré caminar sin el temblor en mi vista.

lunes, 12 de diciembre de 2005

A propósito de la sangre

Este cuarto comienza a cobrar cierto olor, cómo decirlo...a aburrido.
Y la observación es propia.
Agradezco los comments, pero lamento discernir con todos. La deuda con la sangre es inmensa y un compromiso incomensurable. La única culpa que tuvo realmente la sangre, es la de haber irrigado en exceso mi cabeza en el momento en que escribí aquel post.
Fuera de eso, dejemos a la sangre en paz nuevamente.
Ah! Y quisiera mandar un saludo muy grande a todos mis afectos, ya que estoy de paso en estos momentos. Una acción necesaria para la que a veces no tengo voz con qué expresarla, tal vez sí acciones. Y eso es totalmente válido.

Addio