sábado, 24 de diciembre de 2005

Retorno al título

La gota naciente
el sabor de la vid

Esta noche, de velas junto al cuerpo
beber hasta no poder retener más

Hasta nadar en las carnes bravas
con la fe de hallar la orilla

Y aquel país inocente del que me hablaste

Allí, sí podré caminar sin el temblor en mi vista.

2 comentarios:

  1. hay cierto aire ungaretiano pero mas epico
    me gusta
    se lo extrañaba
    chihi
    besos

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  2. Ungaretti sabe inspirar a los apatriados y sabe del desarraigo más que muchos.
    Espero una pronta visita al nuevo espacio, que tuvo remodelación, restauración en algunos sitios e incorporación de servicio de cathering (sólo para los abonados o socios vitalicios).

    Abrazo.

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