16/8/08

El misterio bajo el diez

Juan Román es el único jugador actual que me despierta simpatías de todo tipo. No confundir con otro Juan Román, por favor, seamos respestuosos. De quien hablo es de Riquelme.

Siempre me deslumbró su juego, y aunque esté muy lejos de ser un experto en lo futbolístico, tengo el criterio de saber quién juega bien o mal. Pero esa no es la cuestión con Juan Román. Está muy lejos de mí cuestionar su destreza y talento. Lo que me interesa abordar y explorar es el misterio de su sujeto, de su creación y el halo que lo vuelve una figura rara en el deporte local. Un extraño en el paradigma del futbolista posmoderno.

Se hace respetar sin dar grandes discursos, es más, pocas veces se mezcla con los medios o da notas. Desconozco su vida privada y me complace que sea así. Sus aportes son más bien lacónicos y lo único que me perturbó fue su aparición en los noticiosos con ese video en el que declaraba por qué iba a dejar la selección nacional. Contradicciones hacen al ser humano, así que volvió.

Esa elegancia inmutable, que conserva desde que lo vi por primera vez, aquel adolescente de las inferiores de Argentino Juniors. E incluso conserva el mismo corte de siempre, el mismo rostro como si el tiempo no hubiera pasado para él. Y sí, el tiene el poder de conservar la pelota entre sus pies y hacer lo que desee con ella, sea retenerla como si estuviera unida a sus pies o simplemente buscar la fantasía, la ficción del fútbol. Todo es ficción y él lo sabe bien.

Esa rebeldía constante contra las autoridades y sus arbitrariedades. Pasó en su momento con Macri, más tarde con Pellegrini. La madre patria no lo recibió como debía, o nunca lo comprendió. Por eso está atado a sus defensores, que deben ser una cifra igual a la de sus detractores. Y ese odio amor lo hace más humano, más interesante. Dentro de la industria futbolística millonaria a la que él también está adherido, hizo siempre lo que quiso. Tomó sus decisiones por amor. Y creo que el único que valoró realmente su genialidad fue el ex anarco Carlos Bianchi, otro maestro con el que me gustaría en algún momento sentarme para hablar de inmigrantes y antepasados, café de por medio. O con un vino.

Todos notamos su cansancio. Desde que comienza el partido, muestra síntomas de cansancio, como si atravesara la gran vejez y fuera un veterano, o supongamos, trepó días atrás el Everest. La parsimonia para caminar, o trotar en el más extremo de los casos. -la oportunidad en que lo vi correr como nunca fue en aquella publicidad de desodorante repleta de estrellas internacionales del fútbol-. Impasible. Nunca -o ínfimas veces- demostró interés en pelear una pelota que le quitaran, ni hacer grandes esfuerzos para una marca. Lo suyo es el salto y la precisión matemática, una inteligencia mortal -para sus oponentes- en el que vuelca una pelota con un pase desde la distancia que sea, para generar una situación de gol. Sólo tenés que esperar su pase entre las piernas y estás en el lugar y momento indicado para anotar.

Sí, es quejón. Pero o todos los árbitros están equivocados, o él siempre tiene razón cuando se queja. Una falta y él sólo se detiene, no hace mucho más que eso y agita un poco los brazos para manifestar su molestia y ahí, el tiro libre. Seguramente lo haga él, y si le interesa, puede hacer una maravilla. Si no le interesa, probará suerte, experimentará quizás algún tiro excéntrico que será un desastre. Sí, es un excéntrico también. Y un jugador experimental. No olviden sus tiros de esquinas que rozan -o llegan- los goles.

Sus festejos son tan moderados y discretos como su figura. No es el clásico arengador efusivo, en lo absoluto. Es más, siempre da la impresión de estar aburrido o demasiado concentrado en el juego. Y en los partidos en que no está interesado, no juega. Está en la cancha pero no da señales de estarlo, pasa a ser un sujeto invisible. Y él quiere eso. Elige dentro de la maquinaria de este aparato del deporte, qué le interesa o no.

Juan Román es el centro. El engranaje de todo equipo y toda esa presión, por decirlo con sencillez y sin eufemismos, se la pasa bien por el orto. Le importa hacer lo que él quiere, aportando al juego colectivo cuando quiere. Si no, está ausente. Pensando en quién sabrá qué. Agotado. Con esa cara inexpresiva que lo caracteriza, como un hombre sufrido en el que todo el dolor conocido y por conocer, recorrió su cuerpo y sólo queda eso que se ve, no mucho más.

Y es paz. Verlo tomar la pelota transmite paz, seguridad. Tranquilidad. Porque dentro de toda la urgencia del fútbol, la obligación de la conquista de puntos y dinero, la desmesura y el jogo bonito a veces innecesario, él hace todo con tranquilidad, tomándose su tiempo. Se detiene y descansa el juego. El partido entra en pausa. No se guía por el cronómetro y su tiempo es el del universo. No hay registro de los segundos. Otro argumento para odiarlo que toman sus contrapartidarios.

Fair play es lo suyo, sin proponérselo como un slogan. Simplemente es justo y no está ligado con la violencia del fútbol. Un jugador diferente. Puede ser. Raro. Para mí es misterioso. Es épico. No es fútbol, lo suyo es otra cosa. Eso sí, la única vez que recuerdo que lo sancionaron -y expulsaron- reaccionó. Ahí se despertó y como siempre, fue claro y preciso. La precisión y el misterio son lo suyo.

7/8/08

Ayuda a una amiga de la Comunidad de la parroquia Santa Cruz

Nos escribió nuestra compañera Virginia Noemí Fuentes (vifu1@hotmail.com)
y convocamos a la solidaridad de la comunidad para que podamos ayudarla.

Virginia nos escribió hoy:

"Llamado de desesperación, bueno les cuento que el domingo me tengo que mudar , y necesito una habitación para Natasha y para mí, si alguien sabe algo por favor llamar al 1553438342, es con suma urgencia, me desalojan el domingo, no me dan mas tiempo y me avisaron el domingo pasado, por favor manden este mail , necesito una habitación urgente.
gracias"

Enviado por: Padres Pasionistas

4/8/08

Como un Chipmunk de laboratorio



Cuestión: no sirvo para entrevistas laborales. Tampoco para hacer psicotécnicos, dibujos que sean coherentes, tests de inteligentzia ni nada. Soy un inútil social, como dijo tiempo atrás un amigo. Y acá va para otro amigo, un caluroso y sentido abrazo Alvineano. Senza parole.

1/8/08

El salmón


Mi jefe es muy generoso. Muy considerado. Por eso cuando ¡kaput! mi pc y la trajeron unas semanas después del Departamento de Comunicaciones reparada, le puso un parlante. Siempre me pedía que pusiera música ahora que tenía el parlante y yo lo tomaba como una de sus tantas bromas (super re que te contra archi mega ultra ingeniosas) porque en el disco rígido no había más que archivos de trabajo. Hasta que un día me dice que había puesto música y era cierto: tengo la discografía (completa) de Alejandro Sanz y de Andrés Calamaro. Ni partidario del uno ni del otro, esta semana en la que estuve solo en la oficina porque estaban todos de vacaciones o los que venían se dedicaban a estafar a empresas (aún más estafadoras) y desaparecían como reaparecían, escuchaba a ratos los discos de Calamaro -por qué todo tiene que rimar de esa manera, por qué siempre esas metáforas!-. Mis temas favoritos de él son "El día de la mujer mundial", "Media Verónica", el cover "Rosemary" (qué buen tema, si lo habré escuchado durante mi adolescencia) y "El salmón". Nunca estuve tan de acuerdo con Calamaro:

No me excita cagar en el mar.


Anotación: Sí me excita mear en el mar.

27/7/08

La sangre derramada fue en vano?

Todo parte de la aventura que emprendieron mis padres el año pasado a Guatemala. Las contradicciones del paisaje, más notorias que en la realidad local, me recuerdan a una frase que aplicaba una profesora a México.

“Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”.

Totalmente aplicable a casi todos los países latinoamericanos. Las ferias callejeras, la invasión de camionetas traídas de Estados Unidos, las procesiones de Pascuas llenas de frutas en un arreglo muy meticuloso cubierto de colores y las cadenas multinacionales de pollos fritos. Los hoteles colosales llenos de gringos en sus piscinas y a pocas cuadras la pobreza enredada como madreselva a la belleza natural de las montañas y selvas. Está bueno que irrumpa Regina Jose Galindo en ese marco. Latinoamérica es una región en experimentación constante, eso lo sabemos, atormentada por el espíritu de Cristo y sus millones de hijos, bastardos ya. La tormenta del dolor que se vive en el cuerpo, en las llagas y como manifestación, obra conceptual. Los estigmas se reproducen en cadena y los testigos caen como piezas ligeras, uno tras el otro.

Soy lugar común / como el eco de las voces / el rostro de la luna / Tengo dos tetas / –diminutas– / la nariz oblonga/la estatura del pueblo / Miope / la lengua vulgar / nalgas caídas / piel de naranja / Me sitúo frente al espejo / y me masturbo / Soy mujer / la más común / entre las comunes.

El uso del cuerpo como lenguaje de denuncia, la automutilación, la autodestrucción y estar tan lejos de Gía, estandarte de otro tipo de dolor en otro tipo de contexto en otro tipo de circunstancias en otro tipo de sociedad. O vayamos al caso más cercano del sectismo dark/gótico/emo o como sea, enfermedad derivada de la adolescencia necrológica que a veces goza de cierto masoquismo sin sentido y que poco me interesa.

Y sí, la ex poeta viajera liliputiense Leonor Silvestri elaboró una nota interesante sobre el arte conceptual en latitudes guatemaltecas, con ecos de las grandes actividades performáticas que existieron y siguen tejiéndose en México también con representantes como Katia Tirado, Lorena Orozco o Lorena Wolffer.


El cuerpo como objeto de experimentación, como panfleto único y motivo de denuncia. La sangre derramada, con voluntad conceptual. Con sed de modificar. Con urgencia. Es un reclamo que traspasa la cordialidad y la belleza, y quizás esté orientado a una purificación no estética, sino que social, ante la violencia del día (y de la noche). Es interesante el planteo y merece su estudio. En tierras eslavas reproduce trabajos similares pero con menos violencia, o bien, otra poesía más vinculada a la sensualidad balcánica, Marina Abramović. Otro ejemplo es el de la cubana Ana Mendieta.



El dolor como acto: ¿Tiene respuesta? Vivir las masacres de la sociedad en la propia piel, en el propio cuerpo, abre la inquietud. Desplaza el foco de atención y quizás, exhibiéndolo en una galería, cobre importancia. ¿Cobra importancia?




En todo caso, el flagelo como obra de arte, puede ser involuntario. Ahí todos somos testigos de obras de artes cotidianas, el arte está en todas partes, ya lo dijeron muchos antes que yo, monstruos de la vanguardia, claro. No hay que ir al MoMa ni al Malba. Sólo abrir más los ojos y ver cada Regina pariendo un grito seco en la calle.











25/7/08

El espontáneo sensible


Mediodía

Olivier Hanocq, con su acento parisino siempre vivo, coconduce el programa Boulangerie emitido en el canal Gourmet junto con su compatriota Bruno Gillot. Con sus manos a punto de hundirse en una perdiz rostizada recuerda:

"Mi padre gustaba de la caza, pero yo no iba con él. Me causaba mucha tristeza".

(algo así)


Yami
comenta:

"Y claro, ésta es la generación del hombre sensible".

20/7/08

Desde el verdadero spleen de Boedo

escucha la voz,
el canto imperceptible de
la brisa que sacude estos árboles,
acompaña al escarabajo que se dirige hacia la luz.

piérdete en las corrientes del río,
sus crecidas no te ahogarán;
y aunque baje siempre aplacará la sed.

que el agua apoye sus labios en tus rodillas.

mira al sol de frente, todo se esfumará.
al observar la noche no temas caer.

no intentes explicarte nada,
la naturaleza es demasiado digna
como para precisar de construcciones abstractas.

por eso dios (está en mi aliento).

de Joaquín dos Santos
Entre Ríos, febrero 2005

19/7/08

(You gotta) fight for your right (to party!)

Con Yami terminamos de limpiar la casa. Mi dispongo a ver correos y nada nuevo bajo el sol -en realidad, spam y mucho más spam-. De fondo suena en el equipo una banda de sonido de una película cuyo título no voy a mencionar porque no viene al caso. Y suena el tema, mi tema. La pieza de cursilería melancólica que más me gusta (seguro que estoy dejando pasar otras tantas pero en este momento es así). Y entonces decido hacer una fiesta temática, no no, fiesta del tema, porque será sólo un tema y nada más, sin links ni derivados. Un solo track para que todos los que asistamos (entrada libre y gratuita) lo cantemos al unísono, tomados de las manos y con caras de infelices. La dejo picando, a ver si alguien, algún gestor cultural u organizador de eventos hace realidad este sueño que no es sólo mío, es el de muchos. Alguien tenía que decirlo.

Les dejo la letra abajo:

In a little while from now,
If I'm not feeling any less sour
I promised myself to treat myself
And visit a nearby tower,
And climbing to the top,
Will throw myself off
In an effort to make it clear to who
Ever what it's like when your shattered
Left standing in the lurch, at a church
Where people 're saying,
"My God that's tough, she stood him up!
No point in us remaining.
May as well go home."
As I did on my own,
Alone again, naturally

To think that only yesterday,
I was cheerful, bright and gay,
Looking forward to, but who wouldn't do,
The role I was about to play
But as if to knock me down,
Reality came around
And without so much as a mere touch,
Cut me into little pieces
Leaving me to doubt,
All about God and His mercy
For if He really does exist
Why did He desert me
In my hour of need?
I truly am indeed,
Alone again, naturally

It seems to me that
There are more hearts
Broken in the world
That can't be mended
Left unattended
What do we do? What do we do?

(corte para tomar un café o ir al baño)

Now looking back over the years,
And what ever else that appears
I remember I cried when my father died
Never wishing to have cried the tears
And at sixty-five years old,
My mother, God rest her soul,
Couldn't understand, why the only man
She had ever loved had been taken
Leaving her to start with a heart
So badly broken
Despite encouragement from me
No words were ever spoken
And when she passed away
I cried and cried all day
Alone again, naturally
Alone again, naturally

Y de paso, el videoclip.

Bueno, y ya que estoy, les dejo un cuestionario de Nicanor Parra. Por favor, complétenlo en los comentarios todos aquellos que estén interesados en dejar su opinión. Presiento que serán muchos, as usual.

¿Qué es la antipoesía?
¿Un temporal en una taza de té?
¿una mancha de nieve en una roca?
¿Un ataúd a gas de parafino?
¿Una capilla ardiente sin difunto?
Marque con una cruz
la definición, que considere correcta.