acariciame
no tengas miedo
no sufro de lepra
eso que ves
son heridas del pasado
oxidadas por el agua
tocame
pon vendas en mi piel
mientras giro como un sufista
sienteme
como carezco de formas
tal hilos que brotan del suelo
soy movimiento entre espejos
mirame
no te engañes por las sombras
que se siembran bajo tus pies
sólo gotas de sudor
bañando tus suecos
soplame
ahora soy brisa
esa que sientes tras tu cuello
7/9/04
Nijinsky

Yo quiero que fotografíen mis escritos para explicar mis escritos, porque mi escritura es la de Dios, en vez de imprimirlos, porque la impresión destruye la escritura. La escritura es algo bello, es por eso que es necesario fijarla.
Voy a mostraros como vivimos, como sufrimos y como creamos nosotros los artistas. Ahora os danzaré la guerra: sus sufrimientos, sus destrucciones, la guerra que no supiste impedir y por la cual habéis de responder algún día.
Vida: Escribe: yo quería seguir bailando pero Dios me dijo: Suficiente.
No quiero el mal, quiero el amor. Diaghilev engaña a la gente....Quiero comprender a Dios....A los quince años empecé a luchar contra la lujuria y abandoné la masturbación... Decidí trabajar más en la danza. Me puse a bailar como Dios.
Yo soy un hombre de movimiento no de inmovilidad....La gente piensa que me voy a volver loco como Nietzsche, perdió el juicio porque pensaba demasiado. Que buen hombre el me hubiera comprendido.
Nietszche y el padecieron, la guerra, la locura y el genio.
Yo no pienso, no puedo volverme loco....He consagrado todo el tiempo a la danza por eso bailo bien. No necesito espejo.
La escritura a mano es algo encantador, está llena de vida, es saltarina.
Quiero escribir, escribir, escribir. Quiero decir, decir, decir
Quiero decir, decir, decir. Quiero escribir, escribir, escribir
Tengo ganas de llorar pero Dios me ordena que escriba.
Muerte: La muerte vino de improviso a mi, pues así lo quise. Me dije que no quería vivir más. He vivido poco. Me habían dicho que estaba loco. Diaghiliev cree que estoy muerto para el arte pero no es cierto estoy vivo. Decidí escribir sobre la muerte. Lloro de pena...Quiero decir toda la verdad...Escribo por la noche. ..Quiero terminar pero Dios no me deja. Escribiré hasta que Dios me interrumpa.
Sentimientos: He danzado de mala manera, he caído cuando no debía. En mi danza me reía. La audiencia reía. Han comprendido mi danza como si fueran bailarines.
Yo siento la belleza. Yo amo la belleza. La belleza no puede criticarse. Soy un artista que ama todas las formas y todas la bellezas. Las personas que piensan escriben cosas absurdas sobre la belleza. Alquilaré un caballo para que me lleve a mi casa.
Debo decir que veo sin ojos. Soy el sentimiento. Siento. Que en Marte los hombres no tienen necesidad de ojos porque no tienen el sol y viven con amor. Sé que la tierra es una cosa viva. Que las estrellas que titilan, son soles. Sé darle calor a un poeta por eso sabré darle calor a la Tierra. Se que me dirán que soy loco porque hablo de cosas que no comprendo. Soy el espíritu en el hombre que lleva el cuerpo de Nijinsky
Este diario lleva como epígrafe: Soy un loco que ama la humanidad
Mi locura es el amor a la humanidad
despertar incompleto
las sábanas se levantan, como escapando de mis piernas
la fina tela se desliza por mi cuerpo
como un frío que estremece en lo hondo de mi garganta
y dos arcángeles que me toman las frazadas y las agitan contra las ventanas
polvo lleno de pequeños recuerdos que brillan con los rayos
entre el humo del cigarro del primer abrir de ojos
en la primera admiración de la vida
del nuevo renacer que acontece
afuera gritan las mujeres gordas
desde el pasillo me acosan los discursos filiales
solo calla y calla
el pequeño cigarro en el cenicero de vidrio
y vuelvo a las frazadas
la fina tela se desliza por mi cuerpo
como un frío que estremece en lo hondo de mi garganta
y dos arcángeles que me toman las frazadas y las agitan contra las ventanas
polvo lleno de pequeños recuerdos que brillan con los rayos
entre el humo del cigarro del primer abrir de ojos
en la primera admiración de la vida
del nuevo renacer que acontece
afuera gritan las mujeres gordas
desde el pasillo me acosan los discursos filiales
solo calla y calla
el pequeño cigarro en el cenicero de vidrio
y vuelvo a las frazadas
Etiquetas:
Poesías
cenizas del pasado de un cuadro ancestral
el monte, arde en el asecho de los últimos reyes
allí, donde la casa llora cada noche
luces que salen detrás de la puerta
en el latido de los árboles
acabando las estelas de cruzar el cielo
de relamer las superficies del lago bajo el cerro
ahora la oscuridad
en la tenue y fugaz puesta de las velas de espárragos
bajo los ruidos de los tambores taiko
haciendo el feroz sonido del combate
el monte llora
los habitantes de la casa gimen
puertas adentro abrazados en torno al cuadro
donde se levanta la sonrisa impenetrable de ese señor
dientes de acero que se levantan contra la corrosión
contra los huéspedes infecciosos
contra los malos augurios de los habitantes del monte
el padre agrupa las sillas
un fósforo
el fuego
y el cuadro del pariente muerto
encantador protector del frío
destructor de los males
arde entre nuestros rostros
fuego
destructor de las huellas de la muerte
de las cenizas de la vieja casa del monte
con su jardín ajeno a las manos del hombre
entre pastizales tan altos como ambiciones de aldeanos
donde se levanta un pequeño joven
escondido del fuego
- Padre, ha acabado el combate?
allí, donde la casa llora cada noche
luces que salen detrás de la puerta
en el latido de los árboles
acabando las estelas de cruzar el cielo
de relamer las superficies del lago bajo el cerro
ahora la oscuridad
en la tenue y fugaz puesta de las velas de espárragos
bajo los ruidos de los tambores taiko
haciendo el feroz sonido del combate
el monte llora
los habitantes de la casa gimen
puertas adentro abrazados en torno al cuadro
donde se levanta la sonrisa impenetrable de ese señor
dientes de acero que se levantan contra la corrosión
contra los huéspedes infecciosos
contra los malos augurios de los habitantes del monte
el padre agrupa las sillas
un fósforo
el fuego
y el cuadro del pariente muerto
encantador protector del frío
destructor de los males
arde entre nuestros rostros
fuego
destructor de las huellas de la muerte
de las cenizas de la vieja casa del monte
con su jardín ajeno a las manos del hombre
entre pastizales tan altos como ambiciones de aldeanos
donde se levanta un pequeño joven
escondido del fuego
- Padre, ha acabado el combate?
Etiquetas:
Poesías
6/9/04
buen día
por qué los hombres se desvelan
todavía no amanece
ni siquiera he dicho mi primer buen día
todavía no amanece
ni siquiera he dicho mi primer buen día
3/9/04
donde la reina bañe su cuerpo sucio
quién llamó al reinado este día
aún en vísperas de año nuevo
ha caído la corona bajo el piso
entre los restos de comidas
afuera arden revoluciones
un hombre busca la bandera partida
en la gloria del mástil
que se quebranta entre fuegos hechizados
bajo el encanto de la noche
allí marcan su territorio los gatos
donde revolucionan la propiedad
leyendo sus manifiestos en celo
bajo la latitud de los techos bajos
quien suda en el reino?
hace semanas que no se asea
ni siquiera se distingue la suciedad
no hay hedor ni belleza en el aroma de la sala
el hijo que será emperador
come de su sopa el último agudo
sonido de su cuchara, anunciando su eructo
quien mire, caerá bajo el filo de la cuchilla
allí corre su prometida en la sombra
llorando en la angustia de su timidez
inventando ropas nuevas a su virginidad
bajo el rígido acero de su coronación
corre entre los fuegos de la querella
desprendiéndose de los pensamientos
que caen uno tras otro en su sudor
aquel que la domina desde hace semanas
del hedor que hiere la fragancia más exótica
llega el nuevo año
fuegos de artificio para la reina y el rey
entre las llamas de la ciudad
caen cuerpos incinerados en la pasión del desafío
entre gatos que maullan el descontento popular
tan pronto haya un hijo heredero
olerá mejor el reino
entre mástiles y claveles
donde la reina bañe su cuerpo sucio
(y ese muchacho aún trabaja por los centavos que le permitan llegar a su casa, en un pueblo desconocido a sus ojos, limpiando las letras del diario, mirando la salida del sol, en el amanecer más lejano. su repentino jefe baja la mirada y él respira, admira aquel cuerpo lejano, mujer sumisa a su destino, entre fotos que baña con su paño)
aún en vísperas de año nuevo
ha caído la corona bajo el piso
entre los restos de comidas
afuera arden revoluciones
un hombre busca la bandera partida
en la gloria del mástil
que se quebranta entre fuegos hechizados
bajo el encanto de la noche
allí marcan su territorio los gatos
donde revolucionan la propiedad
leyendo sus manifiestos en celo
bajo la latitud de los techos bajos
quien suda en el reino?
hace semanas que no se asea
ni siquiera se distingue la suciedad
no hay hedor ni belleza en el aroma de la sala
el hijo que será emperador
come de su sopa el último agudo
sonido de su cuchara, anunciando su eructo
quien mire, caerá bajo el filo de la cuchilla
allí corre su prometida en la sombra
llorando en la angustia de su timidez
inventando ropas nuevas a su virginidad
bajo el rígido acero de su coronación
corre entre los fuegos de la querella
desprendiéndose de los pensamientos
que caen uno tras otro en su sudor
aquel que la domina desde hace semanas
del hedor que hiere la fragancia más exótica
llega el nuevo año
fuegos de artificio para la reina y el rey
entre las llamas de la ciudad
caen cuerpos incinerados en la pasión del desafío
entre gatos que maullan el descontento popular
tan pronto haya un hijo heredero
olerá mejor el reino
entre mástiles y claveles
donde la reina bañe su cuerpo sucio
(y ese muchacho aún trabaja por los centavos que le permitan llegar a su casa, en un pueblo desconocido a sus ojos, limpiando las letras del diario, mirando la salida del sol, en el amanecer más lejano. su repentino jefe baja la mirada y él respira, admira aquel cuerpo lejano, mujer sumisa a su destino, entre fotos que baña con su paño)
Etiquetas:
Poesías
2/9/04
pequeños sueños
busco el temido final
donde se detienen las voces
me lanzo sobre el sillón
cayendo en partes
y pienso
tan veloz y atrevido como el viento
abro la puerta de calle
y despido con besos a mis sueños
los saludo en sus frentes de cera
allí van, vestidos de noche
recorren la galería principal
entran en las casas sin permiso
alguno tropezó
cayó en un bache en la tierra
las manos pequeñas lo toman
desnudo en su inocencia
fue mi sueño de ser un niño veloz
atrevido como el viento
donde se detienen las voces
me lanzo sobre el sillón
cayendo en partes
y pienso
tan veloz y atrevido como el viento
abro la puerta de calle
y despido con besos a mis sueños
los saludo en sus frentes de cera
allí van, vestidos de noche
recorren la galería principal
entran en las casas sin permiso
alguno tropezó
cayó en un bache en la tierra
las manos pequeñas lo toman
desnudo en su inocencia
fue mi sueño de ser un niño veloz
atrevido como el viento
1/9/04
subiendo montañas
escalando montañas y allí
cubierta de la soledad del mar
tomo el viento que se agita contra tu rostro
entre esos cabellos castaños
el miedo a la altura
el vértigo a la profundidad
cuanto supe que allí tendría ese espacio
mi regreso a tu refugio diagonal
un lugar donde ser oído, bajo tus brazos
interpretando tus quejidos
de noches bajo el velo del odio
atrapado tras el miedo del crecimiento
donde tus manos me refugian en tus pechos
huele hermoso esta tarde
donde juntamos piedras en la tierra
allí, se levanta el arroyo donde nos bañamos
limpiamos nuestras ojos, adelante, el canto de las aves
recuerdo el banco de plaza
caído entre los golpes ya, entre la ruina del tiempo
nuestras voces susurrando cuanta inquietud de nuestros cuerpos
tus labios
bajo la lámina
ya no encuentro el dibujo de tu cara
solía verlo en mis días trogloditas
quien piensa en vos, esta tarde
bajo la lluvia que baña tan dulce encanto
que humedece tus gafas sucias
esta tarde te es hermosa
pues a mí también
seguiré escalando las montañas
bordeando la amargura del abismo
llegando al principio de tu espíritu
que se alza golpeando las memorias ancianas
bajo tus dedos, en el refugio de tus pechos
de tu cuerpo oscuro, cual agita tu valor
que desborda a mis labios
golpea entre las gentes, huye en el pueblo
yo sé dónde encontrarte
donde huimos juntos
en aquel banco viejo
allí te espero
cubierta de la soledad del mar
tomo el viento que se agita contra tu rostro
entre esos cabellos castaños
el miedo a la altura
el vértigo a la profundidad
cuanto supe que allí tendría ese espacio
mi regreso a tu refugio diagonal
un lugar donde ser oído, bajo tus brazos
interpretando tus quejidos
de noches bajo el velo del odio
atrapado tras el miedo del crecimiento
donde tus manos me refugian en tus pechos
huele hermoso esta tarde
donde juntamos piedras en la tierra
allí, se levanta el arroyo donde nos bañamos
limpiamos nuestras ojos, adelante, el canto de las aves
recuerdo el banco de plaza
caído entre los golpes ya, entre la ruina del tiempo
nuestras voces susurrando cuanta inquietud de nuestros cuerpos
tus labios
bajo la lámina
ya no encuentro el dibujo de tu cara
solía verlo en mis días trogloditas
quien piensa en vos, esta tarde
bajo la lluvia que baña tan dulce encanto
que humedece tus gafas sucias
esta tarde te es hermosa
pues a mí también
seguiré escalando las montañas
bordeando la amargura del abismo
llegando al principio de tu espíritu
que se alza golpeando las memorias ancianas
bajo tus dedos, en el refugio de tus pechos
de tu cuerpo oscuro, cual agita tu valor
que desborda a mis labios
golpea entre las gentes, huye en el pueblo
yo sé dónde encontrarte
donde huimos juntos
en aquel banco viejo
allí te espero
Ahora vuelo tan rápido
Ahora vuelo tan rápido
que bastaría que rozara con la uña
una cabeza de alfiler
para estallar en mil pedazos.
Antes prefería volar lento
y bajo.
Pasaba sobre las copas de los árboles
y veía a mi padre y a mi abuelo conversando.
Yo pasaba con miedo de que me vieran.
Pero nunca levantaban la cabeza.
de Héctor Viel Temperley
Éste ha sido un hermoso poema que se cita entre estos aires con dedicación (homenaje se ha usado demasiado en estos días) a la merecida creación del hombre que vuela en otros rincones de escritura, entre sus bajos y altos, llantos y risas, poesías eróticas o castas. Pero también se presta a la dedicación de otras personas, a un hombre que nunca entró a este blog pero sé que le gustaría leerlo, a un hombre hermano de antaño que sé que lo leerá con entusiasmo y lo sentirá, tal vez como yo creo, también al hombre que viene de comulgar y está en éxtasis, en algún lugar de la ciudad, dejando su sufrimiento. También, asimismo me lo dedico a mí, viniendo de mi elección, también lo será para quien dio la iniciación con sus propias luces, de este lugar para escribir que tan bien podemos y a veces no sabemos aprovechar, todo sea desde un rostro oculto tras otro y tras otro, donde hay hombres que vuelan, que lloran, que se esconden, que leen y que ya no quieren escribir.
que bastaría que rozara con la uña
una cabeza de alfiler
para estallar en mil pedazos.
Antes prefería volar lento
y bajo.
Pasaba sobre las copas de los árboles
y veía a mi padre y a mi abuelo conversando.
Yo pasaba con miedo de que me vieran.
Pero nunca levantaban la cabeza.
de Héctor Viel Temperley
Éste ha sido un hermoso poema que se cita entre estos aires con dedicación (homenaje se ha usado demasiado en estos días) a la merecida creación del hombre que vuela en otros rincones de escritura, entre sus bajos y altos, llantos y risas, poesías eróticas o castas. Pero también se presta a la dedicación de otras personas, a un hombre que nunca entró a este blog pero sé que le gustaría leerlo, a un hombre hermano de antaño que sé que lo leerá con entusiasmo y lo sentirá, tal vez como yo creo, también al hombre que viene de comulgar y está en éxtasis, en algún lugar de la ciudad, dejando su sufrimiento. También, asimismo me lo dedico a mí, viniendo de mi elección, también lo será para quien dio la iniciación con sus propias luces, de este lugar para escribir que tan bien podemos y a veces no sabemos aprovechar, todo sea desde un rostro oculto tras otro y tras otro, donde hay hombres que vuelan, que lloran, que se esconden, que leen y que ya no quieren escribir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
