domingo, 11 de diciembre de 2011

The miracle stand



En el desborde de calor, ansiedad y toda clase de fenómenos sintomáticos que pueden acontecer una madrugrada de insomnio, no hay mejor elixir que una pluma a estrenar en su completa grandilocuencia y con ella recuperar el pasado de la infancia e internarse en la marea de la ficción. Se agradece sin dudas el presente del querido hermano Fran. 

4 comentarios:

  1. Gra-cie-las!

    Mírela usted a Ticias comentando, no la tenía eh!

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  2. opa! todo eso venía adentro?

    pero qué reteque fantástico, che

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  3. Mucha calidad!
    Hay un personaje muy parecido a Morrisey. Muy bueno, Jan. Saludos!

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