domingo, 7 de junio de 2009

Primer testamento



Quería huir del agua y todos los caminos me llevaban a ella. De una espada que colgaba sobre mí sentía el perfume, de la cuerda que la sostenía oía romperse las fibras, el presentimiento de su peso asesino presionaba al aire sobre mi cráneo: percibía que a la fatalidad de su caída no escapaban distancias. Más aún: creía entender que era un carcelero irritable y ubicuo al que las fugas la multiplicaban los cuchillos. Por eso, terminé por ir al río y por eso muchas noches merodeé en torno suyo a lo largo de la avenida Costanera. ¡Sabias y sagradas visiones!

de Héctor Murena

2 comentarios:

  1. hola fer, pude ver con agrado que lograste recomponer el acceso al sitio de la revista EL MAL PASO. estuve leyendo algunas cosillas y me faltan otras pero fue suficiente para notar que es muy buena.
    también quería saber si en algun sitio se pueden leer las colaboraciones que hiciste para el diario de la UTN. Yo encontré una de pura casualidad, porque estuve leyendo un ejemplar viejo del diario que repartían en la expo industrial de quilmes de 2008.
    saludos y buena suerte

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  2. Gracias Chris por tu continuo apoyo a la revista, sos el único fan que obtuvimos a lo largo de estos años.

    Podríamos arreglar para vernos algún día y te llevo los diarios donde salieron mis reseñas, que no fueron muchas porque mi ex jefe se despreocupó por esa "sección cultural" y prefirió otras huevadas. Suerte que no escuchaste mis dos intervenciones críticas literarias en la radio de la UTN que salieron unos sábados a la mañana...já.

    Un fuerte abrazo!

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