jueves, 7 de octubre de 2004

Poema de mierda

Escribo, el poema de mierda
pretendo que así lo sea
sin importar el dolor que cause a otros escritos, que tal vez sí fuesen poesias

Seré burdo, vulgar, miserable, ruin
víctima, un mártir
un estandarte a la impotencia

Yo quiero mi libertad
quiero la libertad
de todos, de mi
de cada estrato, de cada extracto
para ello, incinerar el almidonado desperezar

Pullir la sangre seca del rostro frío
de la cabeza herida, de los dolores de cabeza
Sufre el cuerpo, por los capullos de mariposas del vacío
alimentadas del placer de la sodomización
malditos sodomitas!

Y mi látigo, mis látigos
mis castraciones
mis sexos!

Polvos del ayer
de purezas virignales entre baños, veredas, bibliotecas, escuelas
De coitos anales, vaginales, de masturbaciones
Cunnilingus de ayer y hoy
de lengua lavada en retretes
manos esterilizados en mejitorios
el cirujano plástico hundido en la mierda de su paciente
quiere más?

No quiero ser una carga
una mula inválida
quiero tener mis pies, cruzar las avenidas

Cruzar hacia lo áspero, hacia la selva
quiero ser un orangután!
...cuando me canse de la soledad, un chimpancé

Quiero mi liana!!!
liberarme de todo, de todos!
Bueno, de momento
es así

No quiero orgullo, ni digno inverosimil a mi corazón
ni rezos
Esta noche me cubre el vaciío espanto
el grito en lo alto que dice
Donde queda el sueño?
donde dormirás, en el suelo?

Mortaliza la lágrima seca, la que no sale
la que teme el verse perdida en mi rostro
y yo que luchaba contra la oscuridad, de espectros pasados

Quiero celibato, quiero la ruina absoluta de la mentira
desvanecerme del todo, a la incomprensión extrema
a la extrema luz que opaca los sentidos,
vueltos hoyos del abismo

Quiero un hijo, una docena, un harén de morrones bien picantes,
que ardan al ser comidos
engullidos en la boca deseosa de ser herida
de no blasfemar el fuego de las antorchas
Morir en el retrete del cirujano,
del conjuro de harapientos caballeros perdiendo partidas sin apuestas

Morir ahogado, como en charlas virtuales, donde mueren los buzos sin escafandras
adormecidos en el encanto de la profundidad, quitándose las máscaras ante el sueño de la libertad
Morir ahogado, en el pañuelo violáceo, del perfume de damas, de los brazos del amor

Yo amo a Dios, quiero su amor
quiero su plática, su silencio
pero no lo tengo, me siento solo en un universo partido
en el trapecio que gira por las calles
que tropieza con transeúntes dolidos, unidos a las esferas del pavimento
que duerme en baches de barro, donde nadan los buzos

Yo quiero a Dios, quiero a mis hermanos
pero escribo autista a mis deseos,
ante mis plegarias, en mi hermético vestido
vestido de primavera, cerrado hasta la garganta
Y desvance
adormecida, dolorida, silenciada
Griten! Carajo! Esto es vacío

Quiero paz, quiero Perú
Quiero Croacia, un puente
donde desvelarme entre caminantes
entre parejas que sonrien
entre besos primerizos
bajo las hendiduras más nobles
de los rostros más ínfimos

Mortalizo el sueño, aunque no comprendan
mortalizo a los Dioses
mortalizo mis puños y mis dedos
y escapa mi aliento
suspiro al mar
azul
entre ojos azules
de delfines amazónicos
botos
y lloro
amada
hermana
lloro
entre tu ojos
en el azul más hermoso

3 comentarios:

  1. en esta mierda hay trozos de comida sin digerir.
    un saludo con cariño.

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  2. no se si sin digerir, pero la comida es en si pesada parece... no se, es un grito, despues de todo...no puedo decir mas... no puede expresar opiniones " literarias" sobre este aullido sin ginsberg,con fer, con jan, con su ansia de dios, de silencio...
    un abrazo chihi,
    PD( ...escrIbame, margot)

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  3. Comí mucho coco y tarda en ser procesado...días y días. Resistente y doloroso.

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