jueves, 21 de febrero de 2008

Eclipse

Ante la emoción de Yami por el eclipse lunar de esta madrugada, salimos al patio a ver cómo progresaba. Desde la terraza la vista panorámica era ideal. Sin embargo, en esos momentos me sentí tan lejos de las estrellas, del sol y del resto del universo; recién me di cuenta que estaba más conectado con las luces de los postes de luz de la calle que con la ilusión y encanto del inminente eclipse, que volverá a repetirse en diciembre de 2010, según me anunció ella. Estoy atravesando un momento demasiado terrenal para mi gusto, debería girar un poco más la cabeza hacia el cielo y poder impresionarme (en buenos términos) por su inmensidad y belleza, y dejarme conquistar por el vértigo que me produce la escena. Quizás de esa manera logre volver a sumergirme en el universo y deje de tener los pies asegurados y atados con cordones de acero a la tierra. Yami, por su parte, estaba obnubilada por la luna y el espectáculo visual que ofrece esta noche.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Antes de escribir algo, sepa que su comentario es discutible es discutible es discutible.