jueves, 24 de enero de 2008

El niño santo de la pelota

Envidio esa alegría tan ajena
que se escabulle entre mis ojos
por la rendija apenas abierta.
Recuerdo al niño santo de la pelota
ahora, con los chicos felices flotando en la vereda.
En los terrenos del YMCA,
el sol tibio reseco en nuestras pieles
en los campos de césped quebrado
de saltamontes emergiendo
piernas llenas de moretones y caras llenas de polvo
un arco de palos chuecos al que siempre defendía
con más puño y gravedad que signos de talento,
imposible de imaginar un gol de este 2.
Para eso, estaba el niño santo de la pelota
fiebre en su cuerpo, dueño de la gambeta barroca
superior manjar que hacía probar a sus rivales
reanimaba al más muerto después de las lagartijas.
Las chicas que me gustaban ni me miraban
hacían gimnasia cerca
cada tanto miraban de reojo a sus ídolos sin vellos
y el santo
se tragaba a todos y sólo entendía de eso
de fútbol, magia y pelota.
El 2 lo admiraba con el sosiego de dios
cuando la bestia tenía la posesión de la cancha
y el área grande estaba más vacía
que los claustros después de las 6.

2 comentarios:

  1. hola, apuradisima dejo un mensaje como en una contestadora automatica.

    vos me dejaste tu mail en mi flickr "rosabatalla", y yo te agregue a mis contactos. como estoy de viaje y me conecto muy poco te pido que me mandes un mail con la mayor informacion que puedas, para ver que es lo que puedo hacer por ti.

    mi mail es: chicaalmodovar_@hotmail.com
    mi nombre es guadalupe, un beso de vacaciones, adios.

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  2. Ok, Guadalupe. Te escribo, gracias.

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