miércoles, 23 de marzo de 2005

Legado al viento

I

Versailles, destino de quién.
Del otoño fresco que gira sin sus hijas.
Mas yo sigo aquí, lejos de todo reino.
Al amparo de los abusos de la razón.
No siempre se pierde la cabeza a manos de la guillotina.

II

Las penumbras de estos túneles
y el combate
Lanzado a él!!
Anclando mis manos en las de una niña de la primaria,
intacto el dorado de sus crines. Caballo, cabalga conmigo.

III

Feroces carencias que enfrento,
cuándo hubo otro motivo por el que lamentarse?
Olvido los nombres y las escrituras,
vueltas muros rígidos, acabados.
Sombrea la idea de la muerte en el sudor del cuerpo
y se dilatan los hoyos del conocimiento.
Cuántas carencias!!
Retornan los miedos a los poros del papel,
también retornan al cuerpo débil escrito.

IV

Pelea, anciano guerrero.
Que las tinieblas no te arrebaten el aliento.
Sólo sirves a una causa, no deseches tu amor en cualquier servicio.

2 comentarios:

  1. Que hace ud que no esta trabajando?
    Anduviste por alli?
    Hablamos, mejor, en persona...

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  2. Guau......increiblemente poderoso este poema. Estas juglariando tu estilo; me gusta.

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