sábado, 22 de enero de 2005

Con parias y agotes hablamos en una cantina y oramos hasta el amanecer

Amigos parias y agotes, bebamos conteniendo el aliento y bebamos
del mantel la sangre vuelta vino y bebamos siempre que contengamos el aliento y no espiremos hasta no sentir a Dios colmar cada vacío de nuestros cuerpos
hasta que se irriten las ancianas del frío de nuestros cuerpos y la piedad esté perdida en los cañaverales del sudeste
perdamos la fé en la muerte y reguemos nuestros anhelos hasta los canales de Europa pero contegamos el sudor y abracemos al viento
Si esta noche no ven a Dios en sus alientos cuando aparezca el Sol, me purgaré del conocimiento, y adiós, diré a todos adiós.

2 comentarios:

  1. otro texto que merece comentario.
    me gustó fer. lamentablemente no vi a dios en mi aliento.

    besos.

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  2. Entonces debo decir adiós, adiós.

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