lunes, 20 de diciembre de 2004

Hierbas de blanco

Desayunemos con tus manos hermano mío,
pues debo anunciarte algo.
¿Quieres más manteca en tu tostado?
Sucede que me he enamorado de nuestro pasto
verde tallo que sonríe a mi prisa
pero temo que es muy blando para abrazarlo.
Acaricio sus crines, pastizal de Octubre,
que corre por mis brazos al galope.
He recitado dos noches a su savia vital
tomos completos de gardenias,
suelo creer que cela por mis ojos aventureros en los laureles.
Hoy callé cuando vi crecidas sus puntas en el patio
estaba tan triste sin regaderas, y cabizbajo en la sombra.
Esta noche vertiré sobre él la leche virginal,
a los ojos lejanos de Teresita.
Temo unirme a sus brazos, lo veo tan blando,
lo acariciaré desde los tallos hasta los filamentos más altos.

1 comentario:

  1. quien es teresita?
    esa irupcion de un nombre personal en el medio del poema lo vuelve no se si misterioso o excesivamente direcional
    chihi
    con dudas

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