miércoles, 8 de septiembre de 2004

buena memoria

Mi buena memoria es el mayor castigo para relacionarme con la gente,
tal vez también la mejor herramienta para llenarme de entrecrucijadas, de bosquejos casi perfectos del pasado. También, la ruina de no poder ser sincero en mis olvidos mentirosos, por que tanta buena memoria puede a veces ser la caída del embustero, yo busco su provecho, pero se asemeja más al de un disco rígido de un computador, al que no me interesa parecerme. Capaz mi buena memoria sea un buen artículo para vender, llena de hologramas de diálogos, de confesiones, de contradicciones ajenas, de crecimientos. A veces creo que es como una filmación, con una voz en off crítica, callada, observadora. Pero sí, mi buena memoria tiene una función muy exterior, muy superficial. Conservadora de datos, recuerdos, palabras, ilusiones. Mi conserje y protectora, quien custodia la líneas de pensamiento y sus avances.
Cuando seas grande, yo te voy a decir lo estúpido que eras de joven, o tal vez cuántos cigarrilos fumabas en una hora, o tal vez, que en realidad, nunca creiste ser feliz, ni siquiera cuando te pregunté la primera vez.

para eso sirve? qué basura, muy superficial, agenda de datos y para rendir cuenta de todo...el rencor sabe mal, la venganza, no será terrible. la venganza es la gestación que hace una misma persona, quien la genera, no es otro que él mismo. Abordaré mis energías en no hacer de todo un museo de la memoria. Me olvidé lo que seguía, maldito
futuro proveedor de ideas, quiero un futuro de memoria, y establecer ahí un potencial de nuevas cosas, las viejas...ya empiezan a oler mal, así que quien quiera memorias, a la venta están.

1 comentario:

  1. no las memorias solas no alcanzan, pero a veces, semillas de memoria en tierra nueva, da nuevos arbóles...con lo mejor de la savia vieja alimentando la savia nueva (me puse ecologico..)je
    un saludo (chihiro)

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